Si el precio del petróleo sigue al alza, el inversor debe buscar productos con rentabilidad real para protegerse de un eventual repunte de la inflación

Hay un dicho popular, de autoría desconocida, según el cual “la primera víctima de la guerra es la verdad”. En el caso del conflicto en Irán, después de ella y de los centenares de civiles ya asesinados en tan solo una semana de hostilidades, se puede decir que los precios son la tercera víctima. Ya se ha movido la primera ficha del dominó inflacionista: el precio del petróleo llegó a dispararse un 15% en las dos primeras sesiones tras el ataque de EE UU e Israel al territorio iraní, una racha no vista desde la invasión rusa de Ucrania. Así, el barril se encuentra en torno de los 90 dólares y podría superar con holgura los 100 si se prolonga el bloqueo del estrecho de Ormuz.

“Si el precio sigue en alza unas dos o tres semanas más, la inflación avanzará”, alerta Victor Alvargonzález, director de estrategia de la firma de asesoramiento financiero Nextep. Ese no es el escenario más probable, según el consenso de los analistas, pero, como más vale prevenir que curar, conviene tener en mente las mejores maneras de proteger las inversiones ante un eventual repunte de los precios. En especial en España, donde la mayor parte del ahorro queda lastrada por las rentabilidades mínimas de las cuentas corrientes y de los depósitos de medio plazo (a partir de 12 meses), a su vez, las primeras víctimas de la inflación.