Los países miembros de la Agencia Internacional de la Energía cuentan con unos 1.200 millones de barriles almacenados para situaciones de crisis
El cierre del estrecho de Ormuz y la prolongación del conflicto entre Estados Unidos e Irán han encendido todas las alarmas en el mercado del petróleo. El conflicto ha disparado el precio del crudo hasta rozar los 120 dólares por barril este lunes y ha ...
reavivado las dudas sobre la estabilidad del suministro energético mundial. Por ese enclave estratégico circula cerca del 20% del petróleo que se consume en el planeta, y su bloqueo ha puesto de relieve la vulnerabilidad de los países que dependen de las importaciones de crudo. De momento, España y la mayoría de los países europeos podrían mantener su consumo durante más de 100 días sin recibir nuevos suministros gracias a las reservas estratégicas que mantienen para emergencias. Al menos sobre el papel.
Estos almacenes nacionales de crudo se diseñaron como un colchón para proteger las economías frente a interrupciones graves del suministro, y evitar que una crisis internacional paralice el funcionamiento del transporte, la industria y la generación energética. Fueron creados a raíz de la severa crisis del petróleo de los años setenta y están coordinados por la Agencia Internacional de la Energía (AIE) para garantizar que sus miembros mantengan al menos 90 días de importaciones netas de crudo. Su objetivo es amortiguar precios y permitir reorganizar la logística de abastecimiento en situaciones de emergencia sin que la economía se vea afectada. No están pensados, en otras palabras, para sustituir el suministro de forma prolongada.











