La energética estima que es posible que la medida no logre compensar las crecientes interrupciones de suministro en el Golfo y considera que cualquier normalización de precios no será inmediata

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció una histórica liberación de reservas estratégicas de petróleo para tratar de contener los efectos de la guerra de Estados Unidos e Israel frente a Irán. Concretamente, 32 países miembros de la alianza multilateral, incluida España, desvelaron el pasado 11 de marzo que se pondrían en el mercado

m="">400 millones de barriles para aumentar la oferta y limitar las subidas del crudo tras la crisis desatada en Oriente Próximo. Sin embargo, la medida tendrá un efecto limitado, según se desprende de la documentación oficial remitida por Repsol a sus inversores el pasado 26 de marzo.

La energética española cree que la variable crítica de esta acción es el ritmo de liberación diario y concluye que “es posible que estas medidas no logren compensar las crecientes interrupciones del suministro en el Golfo Pérsico”. La empresa explica que la liberación histórica de reservas de crudo y otras acciones como el desvío de oleoductos son medidas “inherentemente temporales y solo sirven para ganar tiempo”. Por ello, Repsol considera que “un retorno sostenido a la normalidad del mercado dependerá en última instancia de la reapertura del Estrecho de Ormuz, y cualquier normalización probablemente será gradual en lugar de inmediata”.