Los analistas ven al sector bien posicionado y aprecian la oportunidad de comprar tras las recientes caídas. Aunque si se prolonga el conflicto en Irán llegará la recogida de beneficios

Solo energéticas y petroleras se libran en Bolsa de la oleada de ventas que se ha iniciado con el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán. Los inversores aún no se deciden a apretar el botón del pánico, a la espera quizá de que el anuncio del final del conflicto abra de nuevo las compuertas a las subidas en Bolsa. Pero el escenario para la inversión ha cambiado y aunque aún sea difícil calibrar el alcance que el actual aumento del precio de la energía tendrá sobre el crecimiento y la inflación, el mercado financiero ya ha dado un vuelco. La banca, protagonista de las subidas bursátiles de enero y febrero y motor indiscutible del rally que había llevado al Ibex a máximos sin precedentes, es ahora uno de los sectores más castigados.

El sector bancario europeo pierde en Bolsa el 12% en las tres últimas semanas, solo por detrás de inmobiliarias, construcción, consumo básico y automóvil. Para algunos es un castigo excesivo en unas entidades que están bien pertrechadas de capital, con un holgado colchón contra impagos y que van a verse beneficiadas si suben los tipos de interés en la zona euro, como el mercado ya anticipa de forma rotunda. Pero el reverso, el gran riesgo para las entidades financieras, está en que el actual shock energético se enquiste y sea el inicio de una sacudida general a la actividad económica que termine por lastrar el crecimiento, escenario negativo donde lo haya para los bancos.