Arde España y es imposible no sentir solidaridad, compasión y rabia, por el reiterado sufrimiento cada verano.

En un país con más de tres millones de empleados públicos, apenas hay 60.000 forestales y bomberos autonómicos y locales.

Claro que las llamas son política. Por supuesto. Y lo son desde el momento en el que las comunidades regidas por el PP y Vox, en tenebroso anuncio de lo que pasará si…