En España, en la última década, se han declarado un tercio menos de incendios que en la anterior. España apaga fuegos mejor que casi cualquier país del mundo; de hecho, siete de cada diez se sofocan antes de que las llamas recorran una sola hectárea. Y, sin embargo, 2025 fue el peor año del siglo en hectáreas calcinadas con 355.000. Y 2026 va camino de superarlo con el incendio de Ávila ya convertido en el mayor de la historia reciente del país. Menos fuegos y más monte quemado. ¿Cómo puede ser? La respuesta empieza en un paisaje que ha desaparecido. "Antes en España quien tenía un bosque tenía un pozo de petróleo, le había tocado la lotería; hoy en día quien tiene un bosque tiene una maldición", resume el periodista de El Confidencial, José Luis Gallego. Cuando el campo se vació, el mosaico de cultivos y pastos que frenaba el fuego se convirtió en una masa continua de vegetación. "España pasó de ser eminentemente rural a ser urbana, y esas zonas de cultivo, al ser abandonadas, fueron ocupadas por vegetación colonizadora: superficies muy homogéneas, muy susceptibles de sufrir incendios de gran virulencia", explica el ingeniero forestal y experto en incendios, Celso Coco. El resultado es un monte que ya no se puede apagar: "Por más aviones, por más brigadas, estos grandes incendios se van a apagar cuando cambian las condiciones meteorológicas o cuando entran en zonas en las que no queda nada por quemar", advierte Lourdes Hernández, autora del informe de WWF sobre incendios extremos. Y aquí llega lo más incómodo: sabemos cómo evitarlo y no lo hacemos. Casi todo el dinero público va a apagar y apenas una fracción a prevenir, cuando apagar una hectárea cuesta unos 20.000 euros y prevenir que arda, alrededor de 500. "Lo de la prevención no sale en las noticias, no se inaugura, no se corta una cinta, como sí se inaugura un avión. Y eso hace que los políticos aparezcan en la foto", denuncia Gallego. Pero todo no termina en la resignación. "No estamos condenados a seguir padeciendo año tras año estos episodios: sabemos por qué se producen y sabemos cuáles son las causas. Lo que nos hace falta es voluntad política", zanja Hernández. Porque la pregunta ya no es si volverá a pasar. Volverá. La pregunta es si vamos a seguir pagando 20.000 euros por apagar lo que podíamos haber evitado por 500. En España, en la última década, se han declarado un tercio menos de incendios que en la anterior. España apaga fuegos mejor que casi cualquier país del mundo; de hecho, siete de cada diez se sofocan antes de que las llamas recorran una sola hectárea. Y, sin embargo, 2025 fue el peor año del siglo en hectáreas calcinadas con 355.000. Y 2026 va camino de superarlo con el incendio de Ávila ya convertido en el mayor de la historia reciente del país. Menos fuegos y más monte quemado. ¿Cómo puede ser?
España apaga incendios como nadie, pero se quema más que nunca
España apaga siete de cada diez fuegos antes de una hectárea y aún así vive sus peores incendios. La explicación está en un paisaje abandonado y en el desequilibrio entre lo que se gasta en extinción y no en prevenir














