Ávila, Madrid, Toledo y Castellón son solo los últimos. Según datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), en lo que va de año, en España han ardido ya 173.651,46 hectáreas (para visualizarlo, algo así como 244.000 campos de fútbol). Y todavía tenemos que cruzar el muy caluroso mes de agosto. Los registros satelitales del programa europeo EFFIS revelan un drástico repunte de los fuegos desde el inicio del verano.Estos incendios son uno de los principales factores responsables de la degradación y pérdida de suelo en el rural. Pero un gran fuego forestal no lo destruye todo. Los científicos han visto que un 10-20% de la superficie afectada por las llamas no se quema o lo hace de forma superficial. Pero ¿y el resto? ¿Cuánto tiempo tarda en recuperarse el monte quemado por un fuego devastador?Las llamas no solo destruyen grandes superficies de bosque y matorral, sino todo el ecosistema asociado. Los fuegos masivos producen daños directos o indirectos, que afectan a todo el medio ambiente. Impactan sobre la vegetación, la fauna, los balances hidrológicos, la calidad de las aguas, la atmósfera, la erosión, los microorganismos del suelo que permiten que el bosque funcione correctamente y, finalmente, sobre el paisaje.El efecto más visible es la destrucción de la cubierta vegetal y la acumulación sobre la superficie del suelo de cenizas. Pero los efectos dependen del tipo de fuego, de su duración y severidad, y de las condiciones climáticas y topográficas. Los incendios más dañinos son los de alta severidad (cenizas blanco-grisáceas) en zonas con elevada pendiente, precipitaciones intensas y/o próximas a ríos/arroyos o captaciones de agua para el abastecimiento.¿Y cuánto tiempo de trabajo y paciencia hay que invertir para recuperar un bosque? De manera genérica, algo más de 50 años. Pero es un proceso en el que se avanza muy poco a poco.Proteger el ecosistema, proteger las cenizasCuando se produce un incendio, tanto el suelo como la vegetación resultan afectados y es necesario restaurarlos con el fin de preservar la biodiversidad y proteger el medio ambiente. La recuperación de la mayor parte de las propiedades de los suelos afectados por incendios puede tardar, en casos favorables, entre uno y cinco años. Es lo que indica la Guía de actuaciones en una zona quemada, redactada por Serafín González-Prieto, Ángela Martín, Tarsy Carballas y Montserrat Díaz-Raviña del Instituto de Investigaciones Agrobiológicas de Galicia (IIAG-CSIC). Pero, apuntan, en las condiciones más desfavorables (suelos situados en zonas con mucha pendiente y/o con destrucción total de la materia orgánica), la restauración de la vegetación puede incluso no llegar a producirse nunca debido a la pérdida total del suelo y afloramiento de la roca.Por ello, tras un gran incendio, es necesario adoptar inmediatamente medidas de protección del ecosistema quemado, para evitar la erosión post-incendio y conservar el suelo en condiciones idóneas para que se produzca la revegetación natural o la implantación de una nueva vegetación. "Una vez que pase el fuego, lo más prioritario es analizar el impacto en los suelos y tratar de protegerlos, porque son la base para recuperar el ecosistema", afirma a EFE Jorge Mataix, catedrático de Edafología de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.Para lograrlo hay que hacer una evaluación de daños que permita priorizar las zonas de intervención. Hay que hacerlo en la propia temporada de incendios, o sea, durante el mismo verano. Se trata de aplicar prácticas de manejo del suelo que permitan el crecimiento de la vegetación lo antes posible, antes de que caigan las primeras lluvias del otoño y se acentúen los procesos de erosión.Cómo recuperar el bosque"Debemos hacer una evaluación global del área de la zona incendiada y concluir las prioridades para determinar si hay que intervenir o no porque a veces actuar puede generar más daño", asegura Mataix. Según el expresidente de la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo, una reforestación "no siempre es necesaria, depende de las especies existentes" y el impacto en el suelo.El suelo necesita tiempo para recuperar su composición original. De entrada es fundamental proteger esta capa de cenizas formada por material orgánico carbonizado y material mineral, que será clave para la recuperación del ecosistema. "La espesura media de uno fértil y bien estructurado es de aproximadamente 25 centímetros. Cada uno de esos centímetros de capa fértil puede tardar 500 años en formarse, pero si la descuidamos tras los fuegos, puede quedar erosionada en apenas unas pocas semanas", señalan desde WWF España.Entre uno y tres años después del incendio, "se ponen en marcha los tratamientos de rehabilitación y se centran en mitigar los daños producidos en los sistemas afectados y acelerar su recuperación", explican los investigadores del IIAG-CSIC. Según ellos, en esa etapa se impulsa la regeneración natural de las masas quemadas mediante la eliminación de las plantas invasoras y el regreso de la fauna.En las zonas poco afectadas es preferible "dejar que actúe la regeneración natural", recomiendan. Pero donde los daños han sido grandes, donde no quedó ni hojarasca, hay que actuar. "No tiene sentido plantar árboles en estos momentos, la vegetación ideal son las plantas herbáceas pues crecen rápido generando un 'paraguas' protector del suelo y un entramado denso de raíces que ayudan a retener el suelo y las cenizas", se lee en su Guía de Actuaciones. A partir de transcurridos 3 años del incendio llega la verdadera restauración ecológica. "Los sistemas deben ser capaces de automantenerse, integrarse en su contexto biogeográfico y madurar por sí solos", han escrito González-Prieto, Martín, Carballas y Díaz-Raviña.Una restauración ecológica e integralPero no todo se arregla con meras plantaciones de árboles. Según WWF, esa "vieja receta" no sirve si queremos es recuperar un ecosistema sano, diverso, que cumpla sus funciones ecológicas y que pueda adaptarse mejor frente a impactos como los incendios o el cambio climático. "La meta debe ser recuperar ecosistemas sanos, que alberguen biodiversidad y vuelvan a ofrecer sus vitales servicios y recursos a la sociedad", dicen. Esta organización ecologista lo llama restauración ecológica y trata de ayudar a la naturaleza a regenerarse por sí misma de un modo integral. Se persigue recuperar las funciones de los bosques para que vuelvan a ofrecer recursos (agua y aire de calidad que ayuden a regular el clima), crear bosques autóctonos (apostando por la biodiversidad), potenciar la diversidad en el uso de los bosques y generar un paisaje diverso y rentable para resistir a los impactos futuros (incendios forestales y cambio climático).
Los incendios han arrasado montes y bosques: ¿cuánto tardarán en recuperarse?
En lo que va de año, en España han ardido ya 173.651,46 hectáreas, que es tanto como 244.000 campos de fútbol.













