Esta página podría acabar en la pared que queda a mano derecha cuando entras en el Iberia (Mare de Déu del Port, 219), colgada junto a otras crónicas relacionadas con el negocio de los inseparables gemelos Francisco y Longinos Álvarez Castro. No se malinterprete como una sugerencia, porque es una simple reflexión: sin todos esos artículos se llenaría igual este bullicioso local de Zona Franca al que acompañamos a unos amigos entusiastas del lugar. Francisco y Longino (Longi, como le llaman, heredó el nombre del padre) dicen que toda recomendación ayuda, “como cuando salimos en el programa de la Melero en TV3 o en BTV. Y ya ni te digo cuando vino a comer Ferran Adrià, que no sabes cómo disfrutó con nuestro cap i pota ”. Quines lo frecuentan saben que el Iberia es uno de esos sitios que los amigos se recomiendan unos a otros y su éxito desde que abrieron en 2015 va mucho más allá de un artículo elogioso, o dos, o tres, o cuatro.Para Longi ”el mangante te trae a otro mangante, pero el cliente bueno te trae a otro cliente bueno, que te trae a otro y este a otro”. Ellos decidieron recuperar el negocio y el nombre de toda la vida del bar que tenían a dos calles del piso en el que crecieron y que era “una institución”. Los vecinos les fueron regalando viejas fotografías de cuando allí estuvo la sede social del equipo de fútbol Iberia, aunque en realidad era la sede social de un barrio, donde ya nadie recuerda el paréntesis de un infructuoso intento de convertirlo en El Rincón Asturiano. “¡Menudo desastre!”.Nadie va a discutir aquí la opinión de Adrià sobre un cap i pota francamente extraordinarioBar Iberia, Capipota a la catalana en Mare de déus del Port, 219 (ZONA FRANCA), BarcelonaNacho Vera / PropiasBar Iberia, Calamares rellenos de butifarra y setas, en Mare de déus del Port, 219 (ZONA FRANCA), BarcelonaNacho Vera / PropiasBar Iberia, arroz de rabo de toro, en Mare de déus del Port, 219 (ZONA FRANCA), BarcelonaNacho Vera / PropiasNadie va a discutir aquí la opinión de Adrià sobre un cap i pota francamente extraordinario, que entendemos que no solo triunfe entre las recomendaciones de la pizarra para los almuerzos de cuchara (no aceptan reservas), sino también del menú del mediodía (17 euros) y de la carta. Francisco, el hermano que se ocupa de la cocina junto a la jefa de cocina paraguaya Dayhana Garcete Rojas, lo aprendió a preparar de Puri Castro, la madre, que dejó la peluquería para abrir una pequeña granja en el barrio, a la que llamó Lonfran, en homenaje a sus chicos. “Nosotros le añadimos picante, que ella apenas usaba porque a mi padre no le gustaba, y cambiamos los trocitos de chorizo por jamón”. Aquello se comía en casa, no en el Lonfran, donde servían bocatas, bollería y bikinis para una clientela de señoras, y donde Fran echaba una mano al salir del bar del Hospital Clínic, y luego de otros restaurantes en los que trabajó. “Lo mio siempre fue la restauración, aunque los dos pasamos años trabajando para el tío materno, que tenía una empresa de construcción”. Entonces él ya tenía un plan: abrir un bar con su hermano. “Me costó convencerlo pero lo conseguí”. Y ahí están, con absoluta complicidad. Longi en la sala y Fran en la cocina, aunque cuando abren a las 6 de la mañana, después haber ido juntos a Mercabarna, se ponen en los fogones a cuatro manos. Hay otros éxitos en la carta, como los callos con capi i pota (un 70% de callos y el resto de cap i pota), o los calamares rellenos, que la madre preparaba con pescado y huevo duro y a ellos se les ocurrió rellenar con butifarra y trompetas de la muerte. Saben a guiso casero de buen anfitrión. “Esto es un no parar, puro rock and roll”, dice Longi, que confiesa que algún día tendrán que ir pasando el testigo y bajando el ritmo. Compran buen pescado y marisco; hoy tienen gambas almerienses de Garucha, vuelta y vuelta, riquísimas; buenas anchoas y canyuts. Con rabo de vacuno, otra de sus especialidades, preparan un suculento arroz a la cazuela con trompetas de la muerte y ceps que se pega en los labios de puro colágeno. Sabe a sábado con los amigosBar IberiaTipo de comidaDirecciónCarrer de la Mare de Déu de Port, 219, Sants-Montjuïc936815239www.instagram.com/iberiabr/?hl=esPeriodista barcelonesa, trabaja en La Vanguardia desde 1989, donde escribe sobre gastronomía y dirige el canal Comer en la web de este diario. Ha impulsado, junto a Fundación Raíces, el proyecto social Cocina Cociencia, dedicado a la inmersión social y laboral de jóvenes en riesgo de exclusión a través de la restauración.