Cr�nicas de PaganiniNos cost� algo menos que 80 euros por persona y comimos y bebimos con poca moderaci�n. Los berberechos, los pescados, pero tambi�n la fabada... estaban estupendosActualizado Viernes,
julio
01:05La �nica vez que escrib� del bable acab� con un intento de cancelaci�n del alcalde asturianu del �nico pueblo que hab�a oficializado el odioma. As� que con raz�n desconfi� cuando Roberto, una persona que vio casarse a mi abuelo durante la Guerra Civil, nos propuso ir a un restaurante llamado Enbable (Plaza del Per�, 4). Lo hizo precisamente porque vive cerca y ni a mi hermano ni a m� nos viene mal. (Me queda a siete euros de taxi del trabajo). Enbable tiene una de las terrazas de las que a los restaurantes les compensa la inversi�n: est� c�moda, fresquita y entra la luz natural.Roberto tiene 90 y bastantes, camina todos los d�as 10 kil�metros y tiene una de esas familias en las que reunirse es siempre un acontecimiento que merece celebrarse. Llegu� la primera a Enbable y all� estaba con su cervecita (eso de que el alcohol acorta la vida no se lo cree nadie). Me cont� la reuni�n que hab�an tenido con el Papa, en su visita a Espa�a, todos los que trabajan en los comedores de C�ritas —�l lo hace todos los d�as—; y, en lo que llegaban mis hermanos, nos apretamos otra birra. (Ya s� que a Arcadi todo lo anterior le parece mal).Cuando estuvimos todos, empezamos a pedir. Enbable ofrece una carta muy amplia en la que no faltan la fabada, un cachopo muy bueno y los quesos asturianos. Quisimos probar los tres con algunas botellas de sidra y de Contino, [uno de los vinos de Franco] que m�s nos gustan.Antes nos hab�amos desquitado con una ensaladilla que estaba bastante buena y con unos berberechos de buen tama�o y sin arena. Para terminar y antes del queso, pedimos un pix�n, que es como los asturianos llaman al rape. Lo hicieron al horno y estaba estupendo, como seguro que tambi�n lo est�n los otros pescados que ofrec�an.Me tuve que levantar porque yo ten�a que trabajar, por lo que que me vi obligada a moderarme con el Contino. Mi hermano se aprovech� de que Roberto ten�a m�s de 90 para correr al ma�tre y que no se le ocurriera pagar la cuenta. Me cont� que fueron casi 400 euros entre cinco, como 80 euros por persona con mucho sintino. Luego Roberto quiso seguir alargando su vida y los convid� a una botella de champ�n. A la pr�xima, me pido el d�a libre.








