Cr�nicas de PaganiniEste restaurante es perfecto para un almuerzo de trabajo o una cena de ligoteo. Hay platos que est�n fant�sticosUno de los platos de Tribeca.Actualizado Viernes,
junio
18:16Audio generado con IAUna de las expresiones que m�s gracia me hacen es "sota, caballo y rey", referida a que no hay nada m�s y que es lo que es. Ni complicaciones ni sorpresas. Y, en el caso de un restaurante, solo buen hacer: salud y buenos alimentos (sin magnesios, p�ptidos o col�genos ma�aneros).Se echa de menos en Madrid restaurantes de 50 pavos en los que comer bien sin que el almuerzo de trabajo sea diversi�n obligada ni la cena de ligoteo o de amigoteo se torne un esfuerzo. En Tribeca (Marqu�s del Duero, 5), la carta no es muy larga, seguramente porque el comensal habitual no exige nada m�s all� de los platos que sabe que el cocinero hace bien. Y ofrece tres o cuatro que son imbatibles. Es el caso del steak tartar, que para m� —criada entre el trasiego del Bar des Th��tres, en Par�s— es un plato fundamental. Y para que est� perfecto —los hay buenos, muy buenos y el de Tribeca— la carne tiene que ser de calidad, estar cortada a cuchillo y bien ali�ada. Aqu� lo preparan delante de ti y lo acompa�an con esas patatitas tentadoras que quienes vivimos con la fijaci�n de la prote�na podemos cambiar por una ensalada fresca y sin complicaciones. Lo ped� con un punto m�s de picante (24 euros). El vino tinto as� lo permit�a. Tambi�n pedimos una tosta (qu� palabro tan horrible) de tartar de gamba roja (6,5 euros), que es de las mejores que he tomado, pese a que no es de las m�s caras. Otras opciones interesantes para almorzar son la ensalada C�sar (12 euros), los mejillones a la marinera (16 euros) y el tatin de chalota y burrata (8 euros).Los segundos tambi�n merecen la pena. Adem�s, se puede pedir la guarnici�n que se quiera. Una carbonara o una arrabbiata funcionan si no se temen los hidratos. En prote�nas, el lenguado a la meuni�re (55 euros para dos personas) y la pluma ib�rica (25 euros) con pur� de chiriv�a son buenas apuestas. Tambi�n hay un rodaballo a la beurre blanc(34 euros) en el que el toque �cido se impone a la mantequilla y aligera mucho el plato.Descart� el postre. Seguro que est�n a la altura, a juzgar por lo bien que se come aqu�. La mousse de chocolate, el flan de mascarpone... buenas excusas para alargar la comida con una copita m�s de vino en un entorno ciertamente agradable y que gustar� a Arcadi. Tribeca es un buen bistrot. No falla. A mi comensal de trabajo le cost� invitarme 45 euros. Pas� la factura.







