Cr�nicas de PaganiniSiguiendo los pasos de Letizia y Felipe VI, acudimos a este local para probar el ceviche de torreznos con fiambre de manitas (de cerdo) que seguramente es ideal para cultivar brazacos regiosActualizado Viernes,

julio

01:47Nos citamos los gomosos para comer en Poncio, un restorancito con buenas cr�ticas en la plaza del Ni�o Jes�s, 3, del barrio hom�nimo, con may�scula. Viv� un tiempo por ah�, cuando solo hab�a bares de siempre y vinagrer�as. Es un lugar agradable que a�n no ha perdido su personalidad. Como siempre que no me invitan, exig� aprovechar la salida y plasmarla en estas l�neas. El motivo de la cita es revisar los �ltimos escritos de nuestros referentes y repasar el estado de la naci�n, mientras Tocqueville nos recuerda lo inutilillos y mindundis que somos los periodistas, aunque nos empe�emos en dar el pego. Tambi�n ten�amos otro motivo para nuestro morbo. En julio del pasado a�o, Felipe y Letizia estuvieron cenando mano a mano en Poncio. Willy Moya, el simp�tico chef a cargo del restaurante, dijo que se puso tan nervioso ante la regia presencia que llam� a su mujer. Solo le dio un consejo: "T�, dales de comer". Y eso hizo con nosotros. Bastante bien, adem�s. Seguro que Poncio concita el inter�s de Arcadi. Todos queremos adivinar los motivos de la Reina para elegir un lugar.Una vez, en algo del peri�dico, Letizia nos cont� que le encantaba la casquer�a (como a Leonor y a Sof�a, por cierto) y que en Zarzuela se hac�a un gran cocido, por lo que enseguida nos quisimos hacer invitar. No nos cay� la breva.Los gomosos hicimos cierto homenaje a la Reina. Pedimos las mollejas de ternera glaseadas con salsa de anguila (6 euros por barba); el ceviche de torrezno con fiambre de manitas y kiko, una finura de plato que seguro que aporta gran cantidad de col�geno a los admirables brazos de la soberana. Pese al enunciado un tanto bomb�stico, estaba bueno y ligero, y con el vino de C�diz (Forlong Mon Amour, 35 euros) que pedimos, resultaba estupendo. Terminamos con unos raviolis de pato laqueado con salsa anisada, shitake y tartufata.Como plato fuerte, y para no flaquear en nuestra devoci�n regia por la casquer�a, nos decidimos por una merluza a la romana para que nos prepar�ramos para la pastela de cochinillo.De postre, y para que remat�ramos el vino que nos quedaba a Tocqueville y a m�, Rosa quiso pedir unas natillas de crema de cacahuete, brownie y macarr�n de cacao, una bomba cal�rica que afortunadamente omit� en esta can�cula.Merecieron la pena los 60 euros por barba. Hay un men� desde 45 euros. No dejen de venir a que les den de comer.