Nolita, el imprescindible "not tapas bar" de dos veintea�eros que inventaron el concepto mientras hac�an pr�cticas en Nueva York con Jos� Andr�s, es el �ltimo hot spot gastro de Madrid. Su corta carta, acompa�ada de vinos que se salen de lo habitual, merece la pena de principio a fin y su hamburguesa causa tanto furor que hasta han abierto un negocio colindante en Ponzano donde la despachan para llevar. Hay fen�menos gastron�micos que pasan de 0 a 100 y de 100 a 0 en cuesti�n de meses. No es el caso de Nolita, que desde su desembarco a principios de a�o en el n�mero 11 de la calle de Ponzano vuela a velocidad de crucero y saborea un �xito que se traduce en listas de espera, premios y buenas cr�ticas.�El secreto? Haber dado en la tecla con un formato diferente, Bites&Wines le llaman, que definen con frases lapidarias construidas desde la rebeld�a -o ll�melo inconformismo o, si prefiere, negaci�n-: "Aqu� no hay tapas ni postureo ni tonter�as.No buscamos modas, buscamos actitud". Junto a esta propuesta que ha insuflado vida a una zona que hab�a perdido pulso gastron�mico, una hamburguesa diferencial (reconocida como la mejor de la Comunidad de Madrid) ha consagrado a Nolita como el �ltimo "hit" de la capital.Mejor Hamburguesa de Madrid 2026,.NolitaPero, ojo, no encasillen como hamburgueser�a este peque�o y divertido espacio: "No somos un restaurante al uso. Queremos ofrecer una cocina global con personalidad, sabores que sorprenden y vinos que hablan por s� mismos", puntualizan Nacho del Barrio, madrile�o, de Alcobendas, de 28 a�os, y Santiago Santib��ez, salvadore�o de 25, responsables respectivamente de la parte s�lida y l�quida que est�n detr�s de este "not tapas bar" con una propuesta gastron�mica decididamente cosmopolita.Con poco m�s de una decena de platos, a cual m�s apetecible y perfectos para compartir, la carta de Nolita huye de la monoton�a y constantemente se renueva con bocados llenos de contradicciones, como los que plantea la Rita, una ostra con emulsi�n de aceituna y piparra que recuerda a la gilda tradicional que aqu�, en cambio, se presenta como una brocheta de at�n rojo con AOVE amontillado.Vieira y ajoblanco.Nolita"Tratamos de ir un paso m�s all� de lo t�pico dando un toque viajero a los platillos", dice este par de j�venes sobradamente preparados que perge�aron el proyecto mientras exploraban el neoyorquino barrio que le da nombre al terminar sus pr�cticas en el Mercado Little Spain de Jos� Andr�s: "Es una empresa gigante con 400 empleados que factura 21 millones al a�o, una aut�ntica locura. Ten�amos contrato para un a�o, pero a los seis meses decidimos dejarlo para montar esto".Una barra para disfrutar de "bites" and "wines"Nacho del Barrio y Santiago Santib��ez , con el apoyo de tres socios (y amigos), han aterrizado en la madrile�a Ponzano para romper m�s de un prejuicio y devolver a esta ic�nica arteria gastron�mica buena parte de la energ�a y el atractivo que en un pasado no muy lejano la convirtieron en destino imprescindible de la capital.Se conocieron nada m�s llegar al Basque Culinary Center, hace ahora cinco a�os. "La primera persona con la que habl� en San Sebasti�n fue Santi", recuerda Nacho, que estudi� Digital Marketing y Business Management y trabaj� como Marketing Analyst en L'Or�al hasta que decidi� gastarse sus sueldos en pagarse la carrera del Basque y despu�s pas� por cocinas como las de Tatel, Coque o Ugo Chan. Volvi� a coincidir con Santiago en �msterdam, quien hab�a pasado previamente por Saddle. Tras unos meses en la capital neerlandesa, trabajando en un NH, ambos pusieron rumbo a la Gran Manzana para incorporarse al equipo de Jos� Andr�s.Nolita cuante con apenas una docena de taburetes en barra; mesas para 10 comensales m�s, y un reservado para seis.NolitaFue all�, a miles de kil�metros de Madrid, donde empez� a gestarse la aventura que termin� por traerlos de vuelta a Espa�a. "Est�bamos reunidos en el barrio de Nolita, en Nueva York, surgi� la idea y tomamos la decisi�n de montar el proyecto", recuerda Santiago. Justo encontraron libre el local donde antes se ubicaba aquel primer Sala de Despiece que, en 2013 y de la mano de Javier Bonet, trastoc� Madrid con su revolucionaria barra. El proyecto de los chicos de Nolita tambi�n gira en torno a una barra, y busca "traer las tendencias que funcionaban en Nueva York y encapsularlas en una burbuja en el barrio de Ponzano".Nolita no solo hered� la energ�a de un local de �xito; tambi�n buena parte de su capacidad para generar expectaci�n. Apenas unos meses despu�s de abrir sus puertas, el restaurante acumula listas de espera los fines de semana y se ha convertido en una de las aperturas del a�o en la capital. �La raz�n? "No hab�a una oferta de calidad parecida y creo que aportarle a la calle conceptos frescos le viene bien", sostienen.Qu� comer en Nolita (adem�s de la hamburguesa)Apenas una docena de taburetes en barra. Un par de mesas altas (cada una de ellas, para dos), y otra baja, redonda, para seis comensales. M�s un extra: su s�tano, tambi�n para seis personas, que s�lo se abre bajo reserva y permite exceder los turnos de m�ximo hora y media por comida.Reservado para seis de Nolita.NolitaSu filosof�a se plasma en platos que entienden la restauraci�n sin complejos y en una m�s que cuidada selecci�n de vinos con foco en peque�os productores, cristaler�a de primer nivel, unas 25 referencias por copas y mucho fuera de carta: "Hemos tratado de ir un paso m�s all� de las t�picas tapas y aportar un toque viajero y diferente a nuestros platillos". Platillos que van entrando y saliendo de la carta en funci�n de lo que traiga la temporada o de las apetencias de Nacho, que renueva cada dos meses cosas y hace gui�os a las cocinas donde ha trabajado: "Nuestra carta no deja de estar llena de contradicciones. La controversia siempre viene bien".Rita, la ostra que recuerda a una gilda.NolitaEl di�logo entre tradiciones, sabores, universos y recuerdos aparece en todos los bocados, como el crudo de at�n con el toque peruano del aj� amarillo; o la memorable vieira y ajoblanco con referencias japo como tobiko y panko, y, sobre todo, en uno de sus imprescindibles, la Ensaladilla Unagi, una vuelta de tuerca de todo un cl�sico que se degusta como un hand roll al presentarse con alga nori, y que, adem�s, cambia el at�n por la anguila e incorpora salsa unagi para alegrar la patata monalisa. �Quieren m�s? Los spicy rigatoni, con perfecto punto de la pasta y salsa de vodka y, por supuesto, la burger.Ensaladilla Unagi con anguila.NolitaSensacional y sin elementos superfluos: carne de chuleta madurada 120 d�as (C�rnicas Lyo), pan de pretzel, fondue de gruy�re al champ�n y mermelada de piparra (22 euros). Como solo hacen 11 por servicio y se la quitaban de las manos, acaban de estrenar puerta con puerta un formato "take away" abierto hasta la madrugada donde tambi�n ofrecen Doble cheeseburger (13 euros), s�ndwich de pollo frito picante (12 euros) y un Perrito caliente New York Style (5 euros). Perfecto para quienes prefieren el salado al dulce para culminar una noche de fiesta. �Se imaginan mejor final?