Espa�a se encuentra entre los pa�ses mejor parados, frente al empeoramiento de Francia y Alemania en un segmento que puede sufrir m�s si la guerra de Oriente Pr�ximo se alarga.La torre del Banco Central Europeo (BCE) en Fr�ncfort bulle de actividad. La instituci�n vigila los efectos para la estabilidad de un nuevo shock geopol�tico de gran calibre como lo es la guerra en Oriente Pr�ximo, que se suma ahora a los derivados de las tensiones comerciales presentes desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos.As� lo expresa el �ltimo Informe de Estabilidad Financiera, presentado por hoy por el banco central y en el que reconoce que se est� poniendo a prueba la resiliencia del sistema financiero de la zona euro en un entorno en el que las vulnerabilidades . El an�lisis de la situaci�n del sector bancario sigue siendo positivo y la autoridad monetaria reconoce que "las entidades de la zona euro han superado con �xito los recientes periodos de incertidumbre, gracias a su s�lida rentabilidad y a sus amplias reservas de capital y liquidez". Asimismo, destaca que "la ratio de pr�stamos dudosos se mantuvo sin cambios en un m�nimo hist�rico del 2,2% durante la segunda mitad de 2025".El informe del BCE, liderado por el todav�a vicepresidente Luis de Guindos en su �ltimo acto de servicio en Fr�ncfort, alaba la labor de las entidades al se�alar que "esta estabilidad ha sido posible gracias a la gesti�n proactiva de los bancos [a trav�s de ventas de carteras de activos, titulizaciones y reestructuraciones] que compens� las nuevas entradas de morosidad". Sin embargo, la instituci�n europea ha detectado tambi�n indicios de deterioro en la calidad en algunos segmentos del cr�dito bancario.A pesar del m�s que positivo dato agregado, el informe se�ala que es "evidente cierto deterioro en los pr�stamos a pymes y al consumo".En lo que respecta a las familias, las ratios de morosidad en este segmento han estado aumentando lentamente desde 2023. La menor confianza de los consumidores y el endurecimiento de los est�ndares de concesi�n por parte de los bancos sugieren que esta tendencia podr�a continuar, seg�n el BCE, lo que deber�a llevar a las entidades a extremar la cautela.La guerra en Oriente Medio no est� afectando todav�a de lleno a los consumidores, pero podr�a generar un deterioro del mercado laboral que afecte a su capacidad de hacer frente a sus obligaciones financieras o un encarecimiento del coste de la vida a trav�s de la inflaci�n, explica la autoridad monetaria.En cuanto a los pr�stamos a pymes, el BCE se�ala que los impagos "se sit�an significativamente por encima de los niveles posteriores a la pandemia". La autoridad monetaria, pese a todo, explica que existe una importante divergencia entre los grandes pa�ses de la zona euro, con Espa�a entre los que por el momento se encuentran bien parados, pues ", los ratios de morosidad (NPL) en el sector corporativo y de PYMES han seguido una tendencia a la baja o de mayor estabilidad en comparaci�n con el ciclo anterior".Son los pr�stamos a las empresas medianas y peque�as de Alemania y Francia sobre los que el BCE pone especialmente la lupa, pues se�ala que resulta evidente el aumento en los impagos y en la proporci�n de cr�dito clasificado en situaci�n de riesgo (etapa 2) un indicador adelantado de un mayor deterioro."En el actual entorno geoecon�mico de gran incertidumbre, preservar y fortalecer la resiliencia del sistema financiero es fundamental. Para ello, las autoridades macroprudenciales deben mantener los requisitos de colch�n de capital existentes y las medidas basadas en los prestatarios para preservar la resiliencia bancaria y garantizar est�ndares de cr�dito s�lidos", asegura Guindos.En ese sentido la autoridad monetaria confirma que las ratios de capital de m�xima calidad (CET1) han alcanzado un nuevo m�ximo hist�rico, impulsados por la retenci�n de beneficios y el uso de transferencias sint�ticas de riesgo. Esta �ltima actividad sigue creciendo en importancia y aporta hasta 50 puntos b�sicos a la cuenta.En lo que respecta a la guerra en Ir�n, el BCE destaca la escasa exposici�n directa de las entidades, de apenas un 0,6% de los activos. Sin embargo, si el conflicto se enquista y los precios de la energ�a y las materias primas se mantienen elevados, la tensi�n sobre la capacidad de pago podr�a elevarse, afectando sobre todo a sectores ligados a los tipos de inter�s y la energ�a como la industria y la construcci�n.