En su informe de estabilidad financiera, el BCE ha advertido de que las perspectivas de estabilidad financiera en la zona del euro "se ven condicionadas" por la tensión geoeconómica y las interrupciones en el suministro energético a causa del conflicto de Oriente Próximo, cuya gravedad y duración aún son inciertas.En este sentido, si bien el sistema financiero mundial y la economía real habían demostrado una notable resiliencia a principios de 2026, a pesar de una serie de crisis, esta resiliencia "se está poniendo a prueba ahora" por la crisis derivada de la guerra en Oriente Próximo.
Asimismo, la aguda tensión geoeconómica se ve amplificada por la persistente incertidumbre sobre el comercio mundial y la cooperación internacional, mientras que los riesgos de ciberseguridad y las amenazas híbridas a las infraestructuras críticas están aumentando.
En este contexto, el BCE señala que los mercados financieros se están adaptando a la tensión geoeconómica y a las interrupciones en el suministro energético, destacando que los ajustes iniciales resultaron efímeros, lo que mantiene todavía elevadas las valoraciones de las acciones con respecto a los estándares históricos, mientras que las primas de riesgo de los bonos corporativos se han mantenido comprimidas a nivel mundial, lo que hace que los precios sean vulnerables al inusualmente alto nivel de incertidumbre.












