Pegarse con los hechos es una mala idea, reconocer los hechos no significa ignorar el contexto donde se producen. El equilibro entre reconocer esos hechos ponderando el contexto donde se ocasionan genera análisis que son más valiosos para el presente y el futuro y evitar así caer en una conspiranoia inmovilizante que convierte a la izquierda en carne de frenopático y cuneta. Se está enfocando mal el caso Zapatero. El rey Juan Carlos hizo lo que siempre hacía cuando de repente se convirtió en escándalo. No cambió su manera de actuar, cambió la percepción externa sobre lo que hacía. Hay que pensar que el expresidente es muy posible que no haya hecho nada que no se hiciera de manera habitual en su papel después de dejar el cargo: lucrarse de manera poco recomendable. Eso no es lo que ha cambiado, sino el hecho de que lo hiciera en lugares y espacios incómodos para poderes superiores y uniéndose a enemigos de los que mandan en el mundo con crueldad desvergonzada.
Las negociaciones con Venezuela en República Dominicana en 2027 y 2018 en las que Jose Luis Rodríguez Zapatero trabajó como intermediario contaron con la oposición frontal de una parte del antichavismo liderado por María Corina Machado y el congresista americano Marco Rubio que ahora tiene un papel tan relevante en la administración Trump. No se lo van a perdonar jamás y se lo van a hacer pagar. Por eso la premio Nobel evitó reunirse con el presidente del gobierno y nadie del gobierno en su gira por España. Sabía lo que venía porque es una de las que se la tiene jurado al expresidente y cualquiera que tenga relación con Zapatero. A nadie debe escapársele el papel de EEUU a la hora de investigar la corrupción, en ocasiones con estrategias extrajudiciales, en Venezuela y cómo eso lo está usando en su política internacional. A nadie se le tiene que escapar que fue EEUU quien incautó el móvil de Rodolfo Reyes Rojas, ex accionista de Plus Ultra, fue incautado por la administración de Joe Biden y el papel troncal en la investigación por blanqueo que ha tenido esa acción también contra el expresidente Zapatero. A nadie se nos escapa que Pedro Sánchez se ha convertido en enemigo de la administración Trump y por lo tanto todos aquellos que están a su lado.












