Que hayan dejado caer a uno de los privilegiados que hace negocios ilegales, o de ética cuestionable hasta que haya sentencia judicial, no implica que esos hechos no sean sancionables, inaceptables e intolerables desde el punto de vista de una ética progresista. Porque lo son

Moncloa reconoce que se precipitaron, porque el auto es «serio», aunque subrayan que «no tiene pruebas»

Exige un esfuerzo sobrehumano ignorar las contradicciones entre un discurso elevado sobre la democracia y las prácticas que describe el auto judicial