(Entrecejo) �Por qu� no habr�a de corromperse Jos� Luis Rodr�guez Zapatero? Es verdad que la gran mayor�a de hombres no lo hacen, probablemente porque calculan que no les sale a cuenta. Pero la cuesti�n, vista la perplejidad del ambiente, es qu� har�a espec�ficamente inmune al expresidente del Gobierno de la tentaci�n de corromperse. �Sus principios? Todo el mundo tiene principios. Estoy seguro de que Jonathan Andic tiene la convicci�n de que matar est� mal. �La ausencia de necesidad? Nada m�s relativo que la necesidad. El lugar com�n de que a partir de una cierta cantidad de dinero ya no vale la pena ganarlo, porque el bienestar ya no da m�s de s�, es pasto y consuelo para los comunes, pero est� desmentido una y otra vez por la experiencia. Y por el paper -siempre hay uno a medida- en el que Killingsworth, Kahneman y Mellers (PNAS, 2023) resolvieron su contradicci�n sobre este punto. Y si no, ya est� Marx: �De cada uno seg�n su capacidad, a cada uno seg�n su necesidad� �La falta de oportunidades? Hombre, hombre. Para el lobista, la corrupci�n solo es un camino con menos tr�fico. �Dificultades t�cnicas? Evidentemente Robinson las ten�a, aunque en este punto habr�a que consultar a Viernes. �Por pereza? No hay que descartarla como argumento chic. La pereza es madre de todos los vicios. Pero, adem�s, tiene en este caso sumar�simo el serio contrincante del aburrimiento. Las horas macilentas en los cuarteles son causa com�n de los golpes de Estado. Y nada echa m�s en falta el ex que la adrenalina. La reputaci�n es una aduana y quiz� la corrupci�n no sea raz�n suficiente para salt�rsela. Pero es que la buena reputaci�n es tambi�n un disfraz eficac�simo del corrupto: �con ese nombre qu� de malo va a hacer el hombre! Nuestra Luc�a M�ndez tuvo el otro d�a la mala suerte de que un esp�ritu malvado y burl�n le soplara este p�rrafo: �La imputaci�n de Zapatero por delitos de corrupci�n pol�tica viene a ser como si la madre Teresa de Calcuta fuera acusada de liderar una trata de seres humanos desde su voto de pobreza�. Seguro que el sopl�n fue Hitchens. El autor de The Missionary Position: Mother Teresa in Theory and Practice (1995) [qu� t�tulo, virgen santa, qu� t�tulo]. El libro es un caso te�rico y pr�ctico —en efecto— del uso criminal de la reputaci�n, y es muy pertinente citarlo a prop�sito de Zapatero. Va un trocito de las memorias de Hitchens para re�r un rato y aflojar. �Cuando el difunto Papa Juan Pablo II decidi� poner a la mujer extra�amente conocida como Madre Teresa en la v�a r�pida de beatificaci�n, y por tanto convertirla en candidata a una eventual santidad, el Vaticano se vio obligado a pedir mi testimonio, y pas� varias horas en una sesi�n cerrada con un sacerdote, un di�cono y un monse�or, y sin duda les alegr� el d�a cuando enumer�, como si rezara el rosario, los terribles defectos y cr�menes de la fan�tica fallecida. Entonces descubr� que durante su tiempo en el cargo el Papa hab�a abolido subrepticiamente el famoso oficio del 'abogado del diablo' para acelerar a�n m�s el paso de sus muchos candidatos a la canonizaci�n. Por tanto, puedo afirmar que soy la �nica persona viva que ha representado al diablo gratis�.Nadie echar� de menos en esta lista la condici�n de hombre de izquierdas de Zapatero. O solo Rufi�n, este que trata de quitarse la mierda con mierda. El blindaje podr�a haber funcionado en otra temporada. Ya no. El momento de mayor alcance est�tico del auto del juez Calama es el fragmento en que �balos y Zapatero se disputan el negocio. Cuando los suyos ya daban por amortizados los manejos del putero, se dan de bruces con la evidencia de que el jugol�ndico Zapatero le disputaba el negocio. Hay que desenga�arse. Ya escampar�. Pero esta temporada no hay manera de ser de izquierdas.De modo que �por qu� no habr�a de corromperse Jos� Luis Rodr�guez Zapatero?De hecho hab�a muchas pruebas de que era un corrupto. Yo segu� sus huellas con gran afici�n y provecho. Hay una m�xima tradicional en la investigaci�n de los delitos de corrupci�n: ��Sigue el dinero!�. Yo prefiero las palabras. Hasta tal punto que hace muchos a�os obligu� a Paul Val�ry a inventar y a repetir una y otra vez que la sintaxis es un valor moral. Zapatero empez� muy temprano. Llevaba pocos meses en la presidencia cuando pronunci� en la Onu su ic�nico discurso sobre la Alianza de Civilizaciones. Hoy la indispensable falacia retrospectiva esmalta con brillo aquel perfecto quiasmo suyo, antimet�bole, de pujos weberianos: �No es solo la �tica de la convicci�n la que nos impulsa, es sobre todo la convicci�n de la �tica�. Otro d�a el cronista Ra�l del Pozo, que ten�a cada tanto con �l unos finos ten con ten con pastas, presenci� una inolvidable escena en el bar del Congreso. Un camarero le pregunta cordialmente al entonces presidente c�mo va todo. Y Zapatero contesta: �La mayor, con 13 a�os, ya sabe que est� convidada a la vida�. Yo escrib� entonces: con aliteraci�n y alevos�a. Otro d�a entr� en la habitaci�n de hospital de Eduardo Madina, al que Eta le hab�a arrancado una pierna. Zapatero le declin�: �Te voy a regalar una Euskadi en paz�. Y paranomasias. �Despu�s de ocho a�os de derechas hemos tenido un a�o de derechos�. Y quiasmos: �No es cierto que la verdad nos hace libres, es la libertad la que nos hace m�s verdaderos�. Y aquel letal ataque de epanadiplosis holgada que sufri� cuando pocas horas antes de que Eta matara a dos personas en el aeropuerto de Madrid hab�a dicho sobre el particular: �Hoy estamos mejor que hace un a�o, pero dentro de un a�o estaremos a�n mejor�. Y nunca por m�s siglos restantes que pasen olvidar� el mundo esta frase de su pr�logo a una reedici�n de Borges: �Prologar a Borges resulta muy dif�cil cuando Borges es el pr�logo de uno mismo, y es eso exactamente lo que le ocurre a este prologuista�. En fin: �alguien cree que detr�s de la m�s famosa de sus paronomasias -�La naci�n es un concepto discutido y discutible�- hab�a algo m�s que vicio?Quiz� la figura de Jos� Luis Rodr�guez Zapatero quede para siempre vinculada a la corrupci�n en la variante tr�fico de influencias. El juez sabr�. Pero lo que la sentencia del tiempo ya ha dictado, �y c�mo!, es su seminal corrupci�n por retru�cano. Aquel: �Las palabras han de estar al servicio de la pol�tica y no la pol�tica al servicio de las palabras�. Ah� est� concentrado su legado, no solo al presidente Pedro S�nchez, sino a la pol�tica espa�ola, transversalmente considerada. Su legrado. Todo se contagia.(Creativos)Javier Sampedro da noticia hoy en El Pa�s de la resoluci�n del llamado problema �de la 'distancia unidad'�, que �lleva 80 a�os trayendo de cabeza a los matem�ticos de todo el mundo�. No veo a nadie quej�ndose. Todo lo contrario. Los matem�ticos lo celebran como los bi�logos celebraron que el AlphaFold de Google hubiese predicho la estructura de las prote�nas. Por el contrario, los literatos siguen con sus cansinos melodramas. El �ltimo a prop�sito del supuesto uso que habr�a hecho de la inteligencia artificial el ganador de un concurso literario de la Commonwealth. En el fondo de la distinci�n de temperamentos est�, c�mo no, la arrogancia de los autollamados creativos. Los cient�ficos �solo! descubren. Los literatos, oh, l�, l�, crean. De ah� que la inteligencia artificial aplicada a la literatura solo pueda ser una estafa, porque como es axioma fervoroso la Ia no puede crear. Eso lo dicen, cruel paradoja, los estafados, es decir, los jurados de premios literarios que son incapaces de pasar un test de Turing inverso y discriminar perfectamente entre lo que escribi� un hombre y lo que escribi� una m�quina.Los jurados, los editores y cualquier prescriptor literario deben juzgar si la obra que les presenta fulanito es buena o mala y dejar para siempre aparcada la sospecha de si se escribi� a mano o a m�quina. El primer d�a que se dio ya era una discusi�n absolutamente anacr�nica. La Ia impacta sobre la escritura como lo hizo la imprenta. Como la imprenta, la Ia no sabe qu� son los celos, pero lo ha le�do todo sobre los celos. No parece una estupidez hacerle una consulta en el trance de escribir Othelo II. Por lo dem�s, hace 87 a�os que Michel Leiris escribi� sobre el conocimiento que aporta el choque de dos palabras. Tambi�n por ello su Edad de hombre lleva un texto preliminar llamado De la literatura considerada como una tauromaquia. El mecanismo por el que dos palabras chocan en el cerebro y dan lugar, por ejemplo, a una met�fora es a�n desconocido. El autor que pone la inteligencia artificial a chocar a base de prompts es tan due�o de sus resultados como si el choque se diera en su cerebro. Entre otras razones porque sigue d�ndose en su cerebro.(Ganado el 23 de mayo, a las 14:59 escuchando en una de sus ma�aneras a la cient�fica Claudia Sheinbaum, que se pregunta, a prop�sito de los asesinatos de Ra�l Castro, qu� sentido tiene acusar a una persona por algo que ocurri� hace treinta a�os, y satisfecho de haber descartado que su misterio sea ideol�gico: es tonta de remate)