El expresidente aseguró que los colombianos deberán escoger entre la continuidad del proyecto político del actual Gobierno o una propuesta centrada en la seguridad y el crecimiento económico

La tragedia de Colombia no es que le falte ambición democrática, sino que sus reformas han sido repetidamente socavadas por las debilidades institucionales que pretendían abordar

Colombia no necesita otro presidente que use la política exterior como escenario para activismo ideológico o ajustes de cuentas con fantasmas geopolíticos del siglo pasado