Colombia acude este domingo a las urnas muy polarizada, bajo el fantasma de la violencia, para decidir si mantiene las políticas sociales y de reconciliación del primer gobierno de izquierdas de su era moderna y si levanta un dique de contención frente a la ola de ultraderecha. América Latina está a la expectativa. Los indecisos, alrededor de un 10%, pueden decantar la balanza.El filósofo y activista de los derechos humanos Iván Cepeda es el elegido para dar continuismo al Pacto Histórico, la gran coalición de izquierdas consolidada durante los cuatro años de presidencia de Gustavo Petro, que ha sabido capear con inteligencia las embestidas de Trump en lo que Washington considera legítimamente su patio trasero. Su principal rival, Abelardo de la Espriella, que se hace llamar ‘el tigre’, da zarpazos en los sondeos gracias a la fallida apuesta de paz total que lanzó Petro y que defendió con uñas y dientes Cepeda. En medio, e intentando ocupar el centro del espacio político, se encuentra la senadora Paloma Valencia, la apuesta de la derecha tradicional.Los sondeos han sido siempre favorables a Iván Cepeda, pero su intención de voto oscila ente el 37% y el 44%, lejos de la mayoría absoluta con la que soñaba en la primera vuelta del próximo domingo. Ese objetivo parece lejano ahora, a no ser que el senador caribeño consiga movilizar a las bases sociales tradicionalmente abstencionistas y desmotivadas para ir a las urnas. Por dicho motivo escogió como parte de su fórmula electoral a la senadora indígena Aida Quilcué.Cepeda, que postula la continuidad de las políticas de economía popular, transición energética y programas sociales impulsadas por Petro, sabe que la segunda vuelta tiene tantas curvas como las traicioneras carreteras de la cordillera andina y su triunfo pendería de un hilo una vez la derecha deje de estar dividida y se aglutine alrededor de un solo candidato. Un escenario como el que ocurrió en Chile con la comunista Jara y el vencedor final Kast.Las encuestas otorgan la segunda plaza al populista Abelardo de la Espriella, con un máximo del 27% de votos, en una horquilla de casi empate con Paloma Valencia, perteneciente a una de las grandes familias dominantes de Colombia y senadora del Centro Democrático que fundó Álvaro Uribe en 2013, un movimiento que ha ganado cuatro de las siete elecciones del siglo XXI. El tigre lleva ligera ventaja, pero su tendencia es a la baja, mientras Valencia, que relanzó sus opciones ganando las primarias de marzo, está recortando terreno. Solo un sondeo, publicado la última semana, ha dado el triunfo definitivo a De la Espriella.SondeosEl líder del Pacto Histórico es favorito en la primera vuelta pero podría perder en la segunda ronda, como le sucedió en Chile a la candidata comunista Jara frente a KastEl líder ultraderechista, que ha creado de la nada la plataforma Defensores de la Patria, es un paracaidista en el ruedo político. Abogado de gran repercusión mediática por haber defendido a futbolistas, narcotraficantes y empresarios famosos, antes de lanzarse a la carrera presidencial residía entre lujos entre Miami y Florencia. Tiene un cum laude en el máster avanzado de trumpismo, su estilo y apariencia están inspirados en el salvadoreño Nayib Bukele, y su retórica es más incendiaria que la de Javier Milei. Pretende concentrar el voto antipetrista y aspira a reducir el aparato burocrático en un 40% y dirigir el país como si fuera una empresa, aplicando mano dura contra delincuentes, guerrillas o narcotraficantes.Paloma Valencia persigue, sobre todo, pasar a la segunda vuelta para luego mostrarse como la voz contra la polarización. De 50 años, Valencia intenta romper moldes. Su candidatura y la posibilidad de que sea la primera mujer presidenta del país abonan esa idea. La elección de su vicepresidente, el economista y exconcejal de Bogotá Juan Daniel Oviedo, declaradamente homosexual y activista LGTBIQ+ y con posicionamientos sociales feministas, ha creado malestar entre los más conservadores de su partido. Pero la decisión de juntarse con Oviedo obedece a ese intento de faenar en el caladero de votos centristas.Lee tambiénLa gestión de Gustavo Petro ha devuelto la voz a los más desfavorecidos y ha situado los derechos sociales en el centro de la agenda política de Colombia, el segundo país más desigual de América Latina después de Brasil. Entre sus éxitos figuran el aumento del salario mínimo -casi un 24% más solo en este año-, la reforma de las pensiones y del trabajo, el descenso del desempleo y los subsidios a los hogares vulnerables. La economía ha crecido, aunque modestamente, un 2,6% en 2025.En cambio, el sistema de salud, deteriorado en anteriores gobiernos, sigue sin salir de su marasmo y el ambicioso proyecto de paz total, la idea de terminar a través del diálogo con los remanentes de guerrillas y bandas delictivas de Colombia, ha fracasado e incluso varios grupos armados y organizaciones criminales han aumentado su presencia territorial. El recrudecimiento del conflicto armado y el retorno de la violencia impactaron de lleno en el ciclo electoral, tras el asesinato en agosto de 2025 del precandidato Miguel Uribe Turbay.Sea quien sea el ganador de las presidenciales, las relaciones con Estados Unidos serán clave. A la espera de que Trump entre en campaña -la segunda vuelta está prevista para el 21 de junio-, De la Espriella ha hecho de la alianza con Estados Unidos e Israel un eje fundamental de sus propuestas, siendo partidario de los bombardeos contra narcotraficantes y la fumigación de los campos de cultivos ilícitos. A Cepeda le tocaría seguir la línea de apaciguamiento de Petro, quien, pese a pactar una tregua con Trump, está siendo investigado por la fiscalía de Nueva York.LOS TRES CANDIDATOS FAVORITOS40%Iván Cepeda - Pacto HistóricoEl filósofo que fue clave en el acuerdo de paz con la guerillaCon su estilo informal y cercano, Iván Cepedo es un conocido defensor de los derechos humanos. Fiel aliado de Gustavo Petro, su padre fue asesinado por los paramilitares y tuvo que exiliarse de joven en Bulgaria y Cuba. Desempeñó un papel clave en las negociaciones para el acuerdo de paz entre el Estado y la guerrilla de las FARC en 2016. Es enemigo declarado del expresidente conservador Álvaro Uribe, al que derrotó en una polémica demanda judicial27%Abelardo de la Espriella-Defensores de la patriaEl millonario ‘tigre’ trumpista que quiere bombardear a los narcotraficantesDe la Espriella presume de no pertenecer a la casta política, tiene una motosierra preparada como la de Milei para podar la burocracia y la administración pública, y confiesa un odio visceral a Petro. Excéntrico y de carácter explosivo, es conocido por sus comentarios machistas y homófobos. Viste trajes impecables que en campaña cambia por la camiseta de la selección colombiana, con la que se encierra en un vidrio anti-balas. Es partidario de bombardear a narcos y guerrillas, y de fumigar campos de cultivos ilegales.21%Paloma Valencia - Centro DemocráticoLa protegida de Álvaro Uribe que fue candidata tras el asesinatoPerteneciente a una de las familias más influyentes de Colombia, Paloma Valencia es abogada y, también, filósofa y senadora, como Cepeda. Nieta del expresidente Guillermo León Valencia (1962-66), se opuso totalmente a los acuerdos de paz con las FARC de 2016. Protegida de Álvaro Uribe, fue candidata después del asesinato de Miguel Uribe Turbay, cuya vidua, María Claudia Tarazona, la acompañó en el último mitin.Periodista, reportero y viajero. Redactor jefe de Narrativas Visuales de ‘La Vanguardia’. Profesor asociado del máster de periodismo BCN-NY de la UB. Premio Unicef (2001), Premi del Consell de Benestar Social (2002) y Premio Tiflos (2010)
Colombia decide en las urnas entre el legado de Gustavo Petro o el auge de la ultraderecha
Iván Cepeda, el delfín político del presidente que ha liderado el primer gobierno de izquierdas del país, se enfrenta al trumpista Abelardo de la Espriella y a la derechista Paloma Valencia, representante del uribismo













