En un nuevo episodio de polarización política en América Latina, las elecciones de Colombia han mostrado este domingo un mapa social absolutamente dividido. El candidato de extrema derecha, Abelardo de la Espriella, ha ganado la primera vuelta de las elecciones colombianas con cerca del 44% de los votos, seguido del izquierdista Iván Cepeda, con cerca del 41%. La polémica llegó cuando tanto Cepeda como el presidente saliente, Gustavo Petro, dijeron “no reconocer el preconteo” que les daba como segunda opción, denunciaron irregularidades durante la jornada y pidieron esperar a que la Justicia de el resultado definitivo.Pese a ello, ambos candidatos pasarán a un balotaje que se celebrará el próximo 21 de junio. Una segunda vuelta que definirá si el legado del presidente Petro —el primer mandatario de izquierda de la historia del país—, puede alargarse cuatro años más o, por el contrario, otro país latinoamericano cambiará de color político, confirmando el viraje a la derecha de la región y que pondría en el poder a otro outsider que gana unas elecciones sin pasar por la política tradicional.De la Espriella llegaba a los comicios en una clara tendencia ascendente que ha terminado por darle la victoria en esta primera vuelta. En total, más de 10.350.000 personas le han mostrado su apoyo, más de 600.000 de las que han votado al senador Iván Cepeda, que tenía la compleja tarea de conseguir que un país en el que históricamente ha ganado la derecha volviera a confiar en un candidato de izquierda. Aunque estas eran las cifras de votos que arrojaban los medios colombianos y el centro de escrutinio del Estado, Cepeda aseguró durante su discurso que había recibido más de diez millones de votos y que se había contado mal el resultado."Hay un desfase que queremos verificar en torno al censo electoral. Estamos hablando de 885.000 personas y queremos que eso se aclare. Además, existe información e indicios sobre un número indeterminado de mesas en las cuales se han presentado votaciones atípicas", afirmó Cepeda. Por su parte, Petro recordó a través de sus redes sociales que "el llamado conteo transmitido no tiene fuerza vinculante" y que, "como presidente no acepta los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista". "Hay dos censos en este momento, el oficial y el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales. Las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados (...). Por tanto y conforme a la ley, los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República", sentenció.Cepeda y De la Espriella se preparan para el balotajePese a la polémica, el izquierdista Cepeda ha reconocido que el país irá a segunda vuelta de las elecciones en las que ha pedido el voto a su favor para no permitir que un "misógino" como De la Espriella llegue al poder. Por su parte, el candidato de la extrema derecha colombiana ha celebrado que "más de 10 millones hayan confiado en ‘el tigre’ (como se le conoce) y se unieran a la manada". Además, ha dicho que en 21 días va a "cambiar la historia de Colombia" y a "derrotar la tiranía y el absolutismo", en referencia al Gobierno de Petro."Vamos a defender la democracia por la razón o por la fuerza. No se atrevan a insistir en desconocer los resultados de las elecciones porque el pueblo se va a levantar y los va a castigar. Son un par de bandidos que vamos a jubilar", ha declarado De la Espriella en un discurso multitudinario en el Malecón de Barranquilla, donde se le pudo ver arropado por miles de seguidores y confiado en que va a ganar la segunda vuelta.Y es que en esta primera vuelta la fragmentación de la derecha no ha sido tan notable como se esperaba. Paloma Valencia, la candidata del partido de derecha tradicional del expresidente Álvaro Uribe, cayó este domingo a la tercera posición con apenas un 6,9% de los votos. Unos votos que se espera que puedan ir a De la Espriella en segunda vuelta. De hecho, tanto Valencia como Uribe han anunciado ya su apoyo al candidato para el balotaje que, según las últimas encuestas elaboradas antes de las elecciones, podría ganar por un escaso margen. Por su parte, Cepeda ha pedido a la población que no se quede en casa y ha animado a los casi 17 millones y medio de votantes que no han acudido este domingo a sí hacerlo en segunda vuelta, consciente de que esa podría ser una de las claves para poder hacerse con la Presidencia.Dos candidatos antagónicosLas diferencias políticas entre De la Espriella y Cepeda demuestran la gran polarización ideológica que existe en el país. Mientras que Cepeda llega como una de las caras más visibles del progresismo colombiano, defienden el fortalecimiento del Estado y su enfoque en políticas sociales, De la Espriella tiene posturas tradicionales en la familia, rechaza el derecho al aborto, el feminismo, la eutanasia y la adopción entre personas del mismo sexo, además de abogar por la reducción del Estado y la liberalización del mercado.Cepeda proviene de una familia de militantes de izquierda marcada por el asesinato de su padre, el senador de la Unión Patriótica Manuel Cepeda, por parte de agentes del Estado en complicidad con paramilitares. Además, su madre fue también una activista y líder comunista, Yira Castro. Vivió en Cuba y Checoslovaquia y estudió derecho en la Universidad del Cauca, donde tuvo una importante influencia ideológica por parte del profesor Álvaro Pío Valencia, intelectual marxista, militante del Partido Comunista Colombiano y tío abuelo de su contrincante en estas elecciones, Paloma Valencia.El candidato oficialista es actualmente senador y fue uno de los facilitadores del acuerdo de paz con la guerrilla de las FARC-EP y del diálogo con el ELN. Aunque defiende el continuismo de las políticas sociales de Petro, ha querido diferenciarse e insistir en que uno de sus objetivos es acabar con la corrupción que afecta al Estado. Además, mantiene un conflicto relevante con el expresidente Uribe, ya que fue uno de los propulsores de que acabara siendo condenado a 12 años de cárcel, aunque el fallo fue revocado en 2025 y Cepeda apeló la decisión. Una resolución que actualmente está a la espera de ser analizada.Por su parte, el aspirante ultraderechista y líder del Movimiento Defensores de la Patria , Abelardo de la Espriella, nació en Barranquilla y es abogado penalista que se ha hecho conocido por estar en importantes causas mediáticas, algunas de ellas relacionadas con políticos o paramilitares colombianos. Paradójicamente también fue abogado defensor del testaferro de Nicolás Maduro, Alex Saab, que acaba de ser extraditado a Estados Unidos por el Gobierno de Delcy Rodríguez.En su campaña insiste en su perfil de outsider y acusa al resto de “vivir de la teta del Estado", por lo que promete, como otros Gobiernos de la región, eliminar ministerios y achicar el gasto estatal. En cuanto a su política internacional, propone salir de organismos como la ONU, recomponer las relaciones con Israel y se ha declarado seguidor del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de el de El Salvador, Nayib Bukele.¿Cómo llega Colombia a las elecciones?El país sudamericano ha llegado a estos comicios con la economía como uno de los principales centros del debate. El aumento de la deuda pública, la presión fiscal y la desaceleración de la inversión extranjera han marcado estos cuatro años de Petro en el poder, que, sin embargo, ha resaltado por su aspecto social, entre ellos las ayudas a hogares vulnerables o el importante incremento del salario mínimo, que ha aumentado un 23,7%. El Gobierno de Petro ha tenido un crecimiento económico moderado. El PIB aumentó un 2,6% en 2025 y en el primer trimestre de este año la economía colombiana creció un 2,2%, impulsada principalmente por sectores ligados al gasto estatal, como Administración pública, salud y educación. Por otro lado, la deuda del Gobierno central se situó en el 61,5% del PIB en el primer trimestre de 2025, un 7% más que el año anterior. Sobre la inversión extranjera, el petróleo y la minería han experimentado un debilitamiento, unos ingresos en sectores importantes para el Estado colombiano.A esta situación hay que agregarle el aumento de la sensación de inseguridad en el país por el incremento de la violencia guerrillera y de atentados que han cometido grupos armados como las disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional. Según reconoció a EFE el investigador de seguridad y conflicto de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) Gerson Arias, el número de integrantes de los grupos armados de Colombia creció un 15% entre diciembre de 2024 y julio de 2025, alcanzando un total de 25.278 miembros, entre personas en armas y miembros de redes de apoyo logístico y financiero.Además, esto también se ha hecho notable en la violencia política en el país y, en concreto, en esta campaña. Hace apenas un año fue asesinado en la calle el senador Miguel Uribe Turbay, precandidato a presidente del partido de derecha Centro Democrático. También han sido asesinados recientemente a tiros la presidenta del Concejo Municipal de Obando, Mileidy Villada González, del Centro Democrático, el coordinador de la campaña de De la Espriella en Cubarral, el exalcalde Rogers Mauricio Devia Escobar, y el exsecretario de Gobierno de ese municipio Fabián Cardona. Así mismo, en las últimas semanas han denunciado amenazas en su contra tanto De la Espriella como Cepeda, que continuarán con su campaña en medio de fuertes medidas de seguridad por lo menos tres semanas más, hasta que Colombia decida el 21 de junio quién será su presidente los próximos cuatro años.
El ultraderechista De la Espriella gana la primera vuelta de las elecciones de Colombia y habrá balotaje pese a las dudas de Petro y su candidato
El candidato de izquierda, Iván Cepeda, acepta que habrá segunda vuelta el 21 de junio, pero denuncia irregularidades y, junto al presidente Gustavo Petro, pide esperar al escrutinio de la justicia.











