La victoria del ultraderechista Abelardo de la Espriella en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Colombia ha dado gasolina al relato de una ola reaccionaria imparable en América Latina. Sin embargo, Iván Cepeda, el candidato de la izquierda y heredero del presidente Gustavo Petro, todavía tiene muchas posibilidades de ganar la segunda vuelta, que se celebrará el 21 de junio. Y evitar que llegue al poder el siniestro De la Espriella, seguidor del ultraliberalismo económico de Javier Milei y la militarización de la sociedad de Nayib Bukele.PublicidadDe la Espriella ha obtenido el 43,74 por ciento de los votos, frente al 40,9 por ciento de Cepeda – según un recuento preliminar impugnado por Petro, que podría variar ligeramente en los próximos días–. En tercer lugar ha quedado la candidata conservadora Paloma Valencia, seguidora del expresidente Álvaro Uribe, con un decepcionante 6% que la elimina de la carrera hacia la presidencia. Una de las claves de la segunda vuelta serán los votantes de Valencia y quienes apoyaron a los dos candidatos centristas que han quedado en tercer y cuarto lugar, que suman algo más del 5 por ciento entre ambos.Las matemáticas puras están de parte de De la Espriella, ya que la candidata conservadora le ha mostrado su apoyo y la suma de ambos electorados sería suficiente para superar el 50%. Sin embargo, es probable que los votantes conservadores más derechizados ya hayan votado a De la Espriella en la primera vuelta, por lo que su reserva de votos potenciales no es tan grande. Además, una parte de los electores moderados acabará decantándose por Cepeda para evitar que llegue a la presidencia un antiguo abogado defensor de paramilitares, que promete una estrategia puramente militar para acabar con los grupos armados ilegales y considera a la izquierda “enemigos de la república”. El estilo de Cepeda, más pausado e institucional que el del actual presidente, puede facilitarle atraer electores centristas.Otra clave será la participación, que ha alcanzado un récord del 58% pero suele ser más alta en la segunda vuelta. Según el análisis de La Silla Vacía, De la Espriella ha conseguido sacar a votar a más gente que en anteriores citas electorales en la costa caribeña y Antioquia (cuna del uribismo y del paramilitarismo). Por su parte, Petro consiguió movilizar a dos millones de electores más entre la primera vuelta y la segunda en 2022, cuando fue elegido presidente, una hazaña que Cepeda quiere repetir. Pero más determinante que la movilización a favor de De la Espriella o Cepeda será el voto en contra: en las elecciones más polarizadas de las últimas décadas (no hay un tercer candidato fuerte y los proyectos políticos de los contendientes son totalmente opuestos), millones de colombianos votarán contra el “fascismo mafioso” de De la Espriella (según Cepeda) o contra el “heredero de las FARC” (según el exabogado ultra).El factor TrumpLa sombra de Donald Trump lleva meses sobrevolando la política colombiana. En enero, tras el secuestro de Nicolás Maduro, Cepeda advertía contra una posible injerencia de Washington en las elecciones, como las que han sufrido Honduras y Argentina. Colombia es una pieza clave del entramado geoestratégico de Estados Unidos en la región, con una destacada presencia militar justificada por la lucha contra el narcotráfico, y Petro ha sido uno de los principales opositores a Trump, por lo que el republicano estaría encantado de tener a un presidente más cercano a sus intereses. Hasta ahora, el Departamento de Estado se ha limitado a afirmar que “apoya el derecho de los colombianos a elegir libremente el liderazgo de su país”, pero De la Espriella ha llamado a Washington a “vigilar la segunda vuelta” y sin duda espera un apoyo explícito de Trump que por ahora no ha llegado. Por su parte, Cepeda representa un nacionalismo antimperialista que también cosecha votos en Colombia.El factor internacional puede ser decisivo en una votación que se decidirá por un estrecho margen, como ya sucedió en 2022. Ese año, Petro ganó la primera vuelta con el 40% de los votos, mientras que sus contrincantes conservadores sumaron casi un 52%. El exguerrillero acabó ganando por solo tres puntos de diferencia, un resultado con el que sueñan los dos hombres que se enfrentarán en las urnas el 21 de junio. Una cita decisiva para el futuro de América Latina, dividida entre los gobiernos ultras o conservadores alineados con Trump y los que intentan hacerle frente, entre los que Petro ha sido una figura destacada.
Por qué la izquierda todavía puede ganar en Colombia
El estilo de Cepeda, más pausado e institucional que el de Gustavo Petro, puede facilitarle atraer electores centristas










