Ana RodrigoMadrid, 30 ago (EFE).- A una semana del regreso a las aulas, los expertos recomiendan recuperar progresivamente las rutinas de horarios, adelantando 15 minutos cada día el despertador, una dieta saludable en la que ya no caben los helados y sí ir haciendo tareas escolares y poner coto al uso del móvil con el que han dormido muchos adolescentes este verano.PUBLICIDADComenzar a recuperar las rutinas tras las vacaciones es necesario para los niños en su proceso de adaptación a un nuevo curso, pero también para los mayores y el regreso al trabajo y a la convivencia en el hogar habitual."Los adultos somos modelos para nuestros hijos, volver con una actitud positiva al trabajo haciendo comentarios positivos le sirve de reflejo y modelaje a los niños", explica a EFE el psicólogo Abel Domínguez, para el que la clave es "la adaptación de manera paulatina, acercando biorritmos a la rutina del curso, después de haber tenido horarios flexibles" en el verano.PUBLICIDADDesde la Asociación Española de Pediatría, Julio Álvarez Pitti incide en que es el momento de retomar los hábitos que vamos a seguir durante el año, como horarios de comidas, adecuar los del sueño al escolar e ir adelantando la hora de levantarse y acostarse, "principalmente los adolescentes a los que se ha permitido el sueño libre de acostarse con el móvil".Levantarse 15 minutos antes cada díaSe puede empezar adelantando el despertador 15 minutos cada día diez días antes para acercanos los máximo posible a la hora del madrugón cuando empiecen las clases, señala el director de Domínguez Psicólogos.PUBLICIDADTambién ir aproximando el horario de las comidas y de las salidas por las tardes a lo que será el ritmo del curso, y empezar algunas tareas escolares: "Un poco de cálculo, lectura comprensiva y algo de inglés para ir entrenando el cerebro"."En definitiva, familiarizarnos con lo que serán las rutinas por un lado y por otro, intentar que crezca la ilusión de la vuelta al cole, haciendo comentarios positivos sobre los amigos que se reencuentran, dejándoles que forren sus libros o que elijan el material escolar", señala el psicólogo infanto-juvenil.PUBLICIDAD"Si anticipamos nervios y tensión es lo que van a sentir los niños, si es diversión e ilusión estarán tranquilos; cada curso es una nueva oportunidad", añade.El coordinador del Comité de Promoción de la Salud de la Asociación Española de Pediatría subraya la importancia de "volver a normalizar" el uso del móvil después de que en verano se hayan retirado o liberalizado los límites.PUBLICIDAD"En muchas casas, si había un control parental de pantallas se ha quitado en verano, o un pacto de no usar las pantallas en determinados momentos. Si el número de horas de pantallas que permitíamos a nuestros hijos era X durante el curso, en verano muchas veces no hay límite y esto también hay que volver a normalizarlo".En realidad, para el jefe de servicio de Pediatría en el Hospital General de Valencia, "lo bueno hubiera sido que no se hubieran abandonado nunca" esas normas sobre el uso de pantallas.PUBLICIDAD"La ciencia nos dice que no hay ningún uso de pantallas seguro, sobre todo por debajo de los 6 años, se recomienda cero horas de pantalla, entre 6 y 13 años menos de una hora y por encima de los 14 años no más de dos horas de pantalla".Pero también aboga por recuperar las extraescolares y la práctica deportiva, y propone sacar la conversación con los hijos durante esta semana sobre lo que tiene previsto hacer de actividad física para que dé tiempo a las familias a planificarlo. PUBLICIDADOtra pauta saludable es adquirir la rutina de ir caminando o en bicicleta al colegio o al trabajo, siempre que se pueda, señala. Respecto a la alimentación, decir adiós a los "helados diarios que en muchas familias es como norma y que es un hábito fatal por las enormes cantidades de azúcar que contienen", retomando la alimentación normal del año.PUBLICIDADHay estudios que analizan la evolución del índice de masa corporal a lo largo del año y muestran claramente que durante los periodos donde no hay colegio se incrementa el peso de los niños, a lo largo del año muchas veces no se consigue disminuir todo el peso que se ha ganado durante los tres meses de verano, advierte el investigador CiberOBN sobre obesidad y nutrición en España. Y ese aumento de peso tiene unas consecuencias en la salud de los menores, como la obesidad. "Toda la grasa subcutánea que tenemos debajo de la piel hace que nos movamos peor, que tengamos más lesiones al no poder practicar la actividad física con la intensidad necesaria, disminuye nuestra capacidad cardiorrespiratoria y favorece la aparición de apneas que empeoran el sueño". EFE(Recursos de archivo en EFEServicios 8012714113)
Cuenta atrás en la vuelta al cole: hora de adelantar el despertador y recuperar rutinas
Cuenta atrás en la vuelta al cole: hora de adelantar el despertador y recuperar rutinas












