0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialTras las vacaciones de verano, adaptarse de nuevo a los horarios habituales suele ser un drama para los más pequeños. Preparar la vuelta al cole para evitar que se convierta en un caos o un sobreesfuerzo para niños y familias pasa por recuperar hábitos que ayudan a ordenar el día a día. La Alianza por el Sueño y otros especialistas recuerdan que una buena adaptación depende de rutinas sencillas: mantener horarios de sueño regulares, reducir el uso de pantallas antes de dormir, favorecer tiempo libre de calidad, incorporar actividad física y cuidar la alimentación. Aunque estos cambios puedan parecer detalles menores, influyen directamente en la atención, el ánimo y la energía de los niños durante los primeros días de clase. Por eso, es importante ordenar los hábitos con dos semanas de antelación, para que el cambio sea más sencillo y cómodo para los niños.Imagen del primer día de colegio para unos niños, desayunando en casa antes de partir hacia la escuela en presencia de su madre. Ana Jiménez/ ArchivoSegún los especialistas del Hospital Vithas Valencia Turia, es clave que los niños de edad preescolar duerman entre 10 y 13 horas cada día, incluyendo las siestas. En los niños de seis a doce años, lo aconsejable es dormir entre 9 y 11 horas. Para facilitar el cambio, los especialistas recomiendan adelantar la hora de acostarse cada dos o tres días. Por otro lado, desde el hospital también insisten en adaptar progresivamente la siesta a la rutina escolar, en función de la edad del niño, ya que los de edad infantil no se recomienda que la supriman. Los especialistas también destacan el cuidado de la alimentación. Un desayuno equilibrado permite a los niños estar concentrados desde las primeras horas del día. En el almuerzo escolar se deben evitar los azúcares simples y las bebidas azucaradas, además de priorizar la proteína, la fruta y los cereales integrales. Por otro lado, los especialistas recomiendan combinar una base energética con fruta o verdura y una fuente de proteína o lácteo, siempre con agua como bebida principal. Es importante que los cambios de horario comiencen una semana antes de la vuelta al cole para ir acostumbrando al niño.Además, recomiendan hacer ejercicio a diario. Los niños necesitan al menos 60 minutos de movimiento al día para canalizar energía y mejorar la estabilidad emocional. Esto, acompañado a la reducción del uso de pantallas, ayuda a un equilibrio saludable. Los niños deben evitar los dispositivos electrónicos antes de dormir. unsplashMónica Ribes, coordinadora de Enfermería del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Valencia Turia, reconoce que estas medidas las deberíamos seguir todos independientemente de nuestra edad, ya que ayudan a mantenernos sanos. “Ni adultos ni niños deberíamos utilizar pantallas, hacer scroll desde una hora antes de irnos a dormir. Deberíamos hacer deporte 60 minutos al día, ya sea deporte individual o colectivo o ir al parque a jugar. El deporte y la colectividad nos ayudan a disminuir el cortisol”, dice la enfermera.Más allá de estas recomendaciones también remarca que es muy importante que los niños socialicen. “Lo que necesitan es jugar, correr, saltar, explorar y hacer actividades al aire libre con otros compañeros”, explica Ribes.No deberíamos utilizar pantallas desde una hora antes de irnos a dormir; hacer deporte 60' al día, ya que la colectividad nos ayuda a disminuir el cortisolMónica Ribescoordinadora de Enfermería del Servicio de Urgencias del Hospital Vithas Valencia TuriaPero el problema de la vuelta al cole no solo tiene que ver con el orden y el sueño, también con los contagios por enfermedades. Con el inicio del curso también aumentan las posibilidades de transmisión de algunas infecciones frecuentes en los entornos escolares, como los resfriados, la gripe, la gastroenteritis o la conjuntivitis. Para prevenirlas, los especialistas recomiendan medidas sencillas como lavarse las manos con frecuencia, toser en el codo, mantener la vacunación al día y evitar compartir objetos personales.Lee tambiénSegún Ribes, la falta de rutinas y de una estructura diaria repercute en el estado de ánimo y en la capacidad del niño para gestionar situaciones nuevas o cambios. También influye en cómo maneja la frustración y en su proceso de aprendizaje. La especialista advierte de que el desorden, la improvisación y unos hábitos poco saludables pueden afectar al desarrollo de los niños tanto a corto como a largo plazo. Por ello, insiste en la importancia de las rutinas, la previsión, la actividad física y la socialización para favorecer su bienestar y desarrollo.
Cómo preparar a los niños para la vuelta al cole: sueño, horarios, ejercicio y menos pantallas
Recuperar con varios días de antelación los horarios habituales de sueño o reducir el uso de las pantallas en las horas previas a acostarse son algunos de los consejos de los médicos













