El comienzo del curso ya está aquí. Las vacaciones escolares han finalizado y la vuelta a la rutina es inminente. Con ella comienza la preparación de un nuevo año escolar lleno de objetivos y expectativas que, bien organizadas, pueden ser de gran ayuda para motivar un inicio adecuado. Porque aunque las vacaciones escolares hayan podido resultar largas y la conciliación laboral y familiar no haya sido sencilla, volver al día a día implica muchos otros aspectos a tener en cuenta. Estos pueden ser el gasto en material escolar, libros y uniformes, volver a las carreras cada mañana para llegar a tiempo —y a ser posible de buen humor—, la elección de extraescolares, los deberes cada tarde o acompañar los estudios de los exámenes cada día —e incluso en el fin de semana—.

Por otro lado, también existe la ilusión por el comienzo, la alegría del reencuentro con los amigos y compañeros, las ganas de comenzar un nuevo curso y la motivación por descubrir qué deparará un nuevo año.

En conclusión, la vuelta al cole puede ser muy atractiva y llevadera si se plantea desde una perspectiva optimista y tranquilizadora. Se trata de un proceso más dentro del trascurso de la rutina, que hay que saber enfrentar con las herramientas y las estrategias adecuadas.