Tras dos meses de vacaciones donde se suele gastar más de lo habitual, bien porque se viaja y gasta lo ahorrado o porque se tira de tarjeta de crédito, muchas familias pueden tener un problema de liquidez o, lo que es peor, de endeudamiento para enfrentar la vuelta al cole y el gasto que conlleva. Para que esto no suceda se pueden llevar a cabo pequeños actos y previsiones haciendo que el gasto baje considerablemente.

“Tras cinco años con una inflación acumulada del 2,2%, según datos del Instituto Nacional de Estadística, muchas familias notan que el dinero ya no cunde igual”, explica Richard Gracia, experto en inversión y finanzas personales y autor de El Método RICO: La guía definitiva para conseguir éxito y dinero. “Libros, uniformes, material escolar, actividades extraescolares, el coste puede ir fácilmente de los 400 a 2.200 euros por hijo, dependiendo del centro escolar", según datos de la OCU.

A eso se suma una realidad incómoda, según señala Gracia: “La mayoría de padres y madres esperan hasta el último momento para comprar, justo cuando los comercios suben precios, sabiendo que la demanda está garantizada”. El experto señala que el motivo principal de este comportamiento es la falta de previsión: “Muchas familias concentran todos los gastos en agosto o septiembre, justo cuando además regresan de vacaciones, otro periodo que suele generar gastos extra y tensión financiera”.