Septiembre significa la vuelta al cole, pero para muchos universitarios este mes implica algo más que asistir a las aulas. Supone un coste económico, en particular si se trata de una carrera en universidad privada, un postgrado o, sobre todo, si implica vivir fuera del domicilio familiar. El coste medio para un curso académico ronda los 10.000 euros al año, según un estudio de la plataforma Raisin que incluye matrícula, alquiler y otros gastos. Para sufragarlos, las familias que no disponen de ahorros pueden recurrir a préstamos bancarios. Pero los expertos aconsejan ser muy cautelosos para evitar caer en la ilusión de un crédito fácil, en especial ante el aumento de ofertas que pueden cubrir miles de euros.
“Los préstamos iban dirigidos en los años 2000 principalmente a cursos de posgrado y másteres, con importes de entre 3.000 y 6.000 euros, pero en la última década ha crecido enormemente la oferta de crédito para carreras completas en universidades privadas, cuyos costos totales oscilan entre 30.000 y 80.000 euros”, contextualiza el economista Javier Blancas, directivo de la Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas y Seguros (Adicae). Por eso, señala, “la primera cuestión para el estudiante es valorar a fondo si merece la pena financiar determinados estudios”.








