Madrid es la comunidad en la que antes llega la vuelta al cole: los alumnos de Infantil y Primaria se incorporarán el 7 de septiembre y, los de ESO y Bachillerato, un día después. Y, según la OCU, también es la comunidad en la que el desembolso es mayor, con 3.512 euros al año por hijo debido, “entre otros factores, a que los centros privados están más presentes”. Este curso, la novedad no será el número de profesores ―se prometieron rometió en mayo 1.280 nuevos docentes―, si se han logrado o no eliminar los barracones ―quedaban en Getafe, Ciempozuelos y El Cañaveral―, los centros construidos y los pendientes ―se anunció un nuevo instituto para Rivas y otro para Cobeña, un colegio en Colmenar Viejo y terminar otro en El Cañaveral―, los cambios en la ratio ―se culminará la bajada a 25 alumnos en toda la ESO y la extensión de la ratio de 20 a 2º de Primaria― ni la extensión a un centenar de los colegios que imparten 1º y 2º de la ESO, una radiografía del curso que tanto sindicatos como consejería prometen tener para la próxima semana. La principal novedad es la amenaza de una huelga general e indefinida.Este martes, la nueva Marea Verde ha apurado el último cartucho: mandar una carta a la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, para pedirle que se siente a negociar y evitar así la huelga indefinida a la que están llamados los más de 60.000 docentes de Madrid, convocada por nueve sindicatos y colectivos a partir del 14 de octubre en toda la educación pública no universitaria, precedida de una gran marcha el 27 de septiembre. Los convocantes reclaman mejoras esenciales sin las cuales una escuela pública “agonizante” se irá a pique: menos horas lectivas, ratios más bajas, subida salarial, mejores infraestructuras y atención a la diversidad.Se trata de una situación histórica e inédita, ya que en Madrid nunca se había convocado una huelga unitaria, indefinida y general en las aulas. Tras 12 años sin movilizaciones, en 2025 se reactivaron los paros con jornadas puntuales de 24 horas, al igual que ocurrió en las huelgas de la Marea Verde de 2011, la gran ola de protestas contra los recortes del Gobierno regional, en la que se convocaron paros intermitentes. Este año ha habido un paro, pero solo en Educación Infantil (0-3 años), preludio de esta huelga total. “Me dicen los más viejos del lugar que no se había vivido algo de este calibre en Madrid desde las grandes huelgas de los ochenta, con las que se consiguieron cosas tan locas como vacaciones pagadas”, ratifica a este diario Aída San Millán, secretaria general de Enseñanza de CC OO, que asegura que, a lo largo del curso, la palabra huelga ha sido la más escuchada por los pasillos de colegios e institutos. De los cuatro sindicatos de la Mesa Sectorial ―Comisiones, UGT, ANPE y CSIF― los dos primeros firman la convocatoria junto a otros siete colectivos: CGT, Stem, CNT, Solidaridad Obrera, Menos Lectivas, Educación Especial Digna y Queremos FP. Además, cuentan con el apoyo de organizaciones como Abrir Brecha, Marea Verde, Confapa, la Coordinadora Juvenil Socialista, Contracorriente, el Sindicato de Estudiantes y la Plataforma de Defensa del alumnado TEA.Según cuenta San Millán, la convocatoria, anunciada en mayo, fue ratificada en junio en asamblea, donde y elaboraron una tabla de reivindicaciones, que se resumen en poner pie en pared frente a “la privatización de la pública” y el “deterioro progresivo de las condiciones laborales y de la calidad de la enseñanza”. El dato que resume cómo el Gobierno regional, a juicio de los convocantes, está primando a la privado-concertada y dejando en los tuétanos a la pública es que sus fuerzas están casi empatadas en la región, 163.711 alumnos el curso pasado en la pública frente a 143.439 en centros de pago, mientras que la pública supone el 46% en la capital. “En el resto del país, en la región que más supone, su implantación apenas llega al 20%”, lamenta.Para frenar esta tendencia, exigen reducción del horario lectivo a 17 clases semanales en ESO y FP (ahora está en 19) y de 22 en Primaria (de 25). “En todas las comunidades ya se ha vuelto a la situación previa a los recortes e incluso en muchas ya la han mejorado”, asegura. Para seguir, una bajada de las ratios (a 13 alumnos por aula en Infantil, 15 en Primaria, 20 en ESO y 23 en Bachillerato) y no progresiva y para los nuevos alumnos como lleva a cabo el Gobierno regional, que “hará que toda una generación termine su paso por las aulas con hasta 28 niños por clase porque las ratios oficiales no son las reales”. También exigen un aumento de profesionales y recursos para la educación especial y la atención a la diversidad, desde los niños con autismo a los de altas capacidades, así como el regreso de la compensación educativa. En cuanto a los salarios, reclaman un incremento de 600 euros al mes porque los docentes del resto del país ganan “entre 300 y 600 euros más”, con el agravante de que la vivienda “es prohibitiva en Madrid” y el coste de vida en general, “un 20% más alto”. “Muchos profesores terminan yéndose a Castilla-La Mancha o Castilla y León, donde ganan 300 euros más y pagan 300 euros menos de piso”, ejemplifica. También demandan la equiparación salarial del profesorado de FP con el de Secundaria y, en esta etapa, la implantación del “prospector de empresa”, una figura que existe en toda España menos en Madrid y que sirve de enlace para conseguir prácticas a los alumnos.La recuperación de las aulas de enlace como puente para los niños que llevaban a mitad de curso sin saber el idioma completa la tabla reivindicativa junto con una reducción de la burocracia que los consume y un aumento de la participación de los centros. “Por ejemplo, nos han quitado la decisión sobre la jornada continua o partida. Las familias antes votaban, ahora la última palabra la tiene la dirección de área territorial”, señala la sindicalista, que también pone mucho énfasis en la construcción de nuevos centros “cuando se necesiten y no por fases, que tardan muchísimo”. Denuncia que se otorga mucho más suelo privado que suelo público para la construcción de centros en los barrios nuevos y también el estado calamitoso de colegios e institutos, que “son la mayoría de los ochenta y que se inundan cuando llueve o se les cae el techo del gimnasio, con grietas y amianto”. En este punto, incide en la climatización: “Tenemos a los alumnos que les duele la cabeza o vomitan del calor en verano y que pasan frío en invierno. Sus despachos sí los van a climatizar, debe ser que para ellos el calor no es una fuente de inspiración, pero para los niños y los docentes sí”, dice San Millán en una doble referencia a las obras en la Puerta del Sol con las que se ha justificado la compra del ático y a las declaraciones del consejero de Cultura murciano, al que el calor le inspiraba.“Si la consejería no muestra una disposición a negociar y a dar un giro estructural a la educación, la huelga se mantendrá y se sostendrá indefinidamente”, advierte el comité de huelga. Por toda respuesta, Zarzalejo ha asegurado que “escuchará” las reivindicaciones, aunque supongan “tirar por tierra el acuerdo sectorial” que se negoció y firmó en 2025, con cuatro años de vigencia, con la Mesa Sectorial. “Lo que se propone, casi a un año de unas elecciones, es tirar ese acuerdo, que se está cumpliendo rigurosamente”, sostiene la consejera. Sin embargo, la responsable de educación de CC OO matiza que no se trató de un convenio sectorial, sino de un acuerdo solo sobre dos puntos, ratio y horario lectivo de Secundaria, que además “están incumpliendo”. “Nuestra intención no es ir a una huelga, sino recuperar lo que llevamos una década exigiendo porque la situación es completamente insostenible”, zanja San Millán, que niega motivaciones políticas. “El tipo de alumnado que tenemos no se puede atender con las plantillas actuales, no hay capacidad. Hay un desborde a todos los niveles, desde profesional a humano, de salud mental a económico, en la educación pública madrileña, que va a estallar”, vaticina.