Las causas abiertas contra META ante un tribunal de California y otras jurisdicciones se sustentan en el daño mental que las aplicaciones de sus compañías producen en los usuarios. Pero es temible también la existencia de un daño político muy grave, mucho más difícil de resarcir. Lo intuía un texto de hace más de medio siglo, premonitorio de las ambiciones de Zuckerberg y demás protagonistas de la esfera digital.
En 1949, Huxley -autor del célebre “Un nuevo mundo feliz” (1932) - escribía a George Orwell que acababa de publicar también con éxito su “1984”. En su carta, Huxley reprochaba a Orwell su énfasis excesivo sobre la violencia esperable de un amenazador horizonte neo-fascista. Puntualizaba Huxley: “Creo que una nueva generación de dirigentes políticos mundiales descubrirá que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son más eficientes como instrumentos de gobierno que las porras y las prisiones y que el ansia de poder puede satisfacerse convenciendo al pueblo de que ame su servidumbre, tanto como azotándole y golpeándole para que obedezca. En otras palabras, opino que la pesadilla de ”1984“ está destinada a matizar la pesadilla de un mundo que se asemejará más al que imaginé en el ”Mundo Feliz“.














