A partir del caso de una joven que sufrió depresión y ansiedad por su dependencia tecnológica, la corte suprema de Los Ángeles sienta en el banquillo a gigantes como Meta y Google

El inmenso problema de la adicción infantil y juvenil a las redes sociales es el centro de la conversación mediática y judicial estadounidense. A finales de enero arrancaba uno de los primeros juicios que se esperan este año sobre el asunto, en el que una joven y su familia tratan de demostrar que las aplicaciones de las redes —más allá del contenido— es...

tán específicamente generadas para enganchar. El caso de Kaley, como se llama la mujer, es solo la mecha de los alrededor de 1.500 que pretenden ir a juicio a partir de este año en los que se exigirá responsabilidad financiera y legal a los gigantes tecnológicos. Con amplísima repercusión, la causa judicial avanza este miércoles con una declaración clave: la de Mark Zuckerberg. Además de director ejecutivo de Meta —empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp—, Zuckerberg es uno de los creadores del internet tal y como lo conocemos, al ser el inventor de Facebook.

Uno de los temas más espinosos que se abordaron en la vista, y que centra la atención de numerosos gobiernos de todo el mundo, es el de la edad de los menores que usan estas redes. Zuckerberg aseguró que nunca se ha permitido el acceso a Instagram a menores de 13 años y destacó que “la política de la compañía ha sido clara”. Y responsabilizó a los propios usuarios: “Creo que hay un grupo de personas, potencialmente un número significativo, que mienten sobre su edad para usar nuestros servicios”.