Una decena de vistas en Los Ángeles intentan averiguar si las redes sociales buscan convertirse en adictivas para los jóvenes, y si eso es delito
Diversos juicios están marcando un hito social y judicial en la historia de Estados Unidos. Por primera vez, una jueza ha sentado en el banquillo a las grandes tecnológicas dueñas de las redes sociales, para saber si generan adicción entre los más jóvenes, si son tan peligrosas como la industria tabaquera y si necesitan una regulación mucho más exhaustiva.
Familias de chavales enganchados a las redes y asociaciones juveniles han decidido plantarse legalmente. De ahí que Meta (propietaria de WhatsApp, Facebook, Instagram y Threads), TikTok, Snap (matriz de Snapchat) y YouTube (que es propiedad del gigante Google) se enfrenten a lo largo de este año diversos juicios. Este martes ha arrancado en Los Ángeles el primero de la, al menos, una decena que tendrá lugar en la ciudad: se calcula que los casos, a nivel tanto de los Estados del país como federal, son más de 2.500, tanto de familias como de asociaciones o distritos escolares que temen por la salud mental de los pequeños. Este año se esperan nueve juicios más a partir de denuncias individuales, y un décimo donde todo un distrito escolar, el de Oakland (junto a San Francisco) es el demandante. Según ellos, las redes son un problema público que supone una enorme carga —social, educativa, económica— a la hora de tratar las adicciones de los jóvenes. Y han decidido llevarlo a los tribunales.











