El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, llega a un tribunal de Los Ángeles para declarar en un juicio sobre el impacto de las plataformas digitales en la salud mental de menores (REUTERS/Mike Blake/Archivo)El fundador y CEO de Meta, Mark Zuckerberg, afirmó que el futuro de la inteligencia artificial dependerá de quién tenga acceso a las capacidades de la llamada superinteligencia y defendió que esta tecnología debe estar disponible para la mayor cantidad de personas posible. En un artículo publicado en The Wall Street Journal, el empresario expuso su visión sobre el impacto de los sistemas avanzados de IA en la economía, el empleo, la innovación y la distribución del poder tecnológico.PUBLICIDADZuckerberg sostuvo que el principal debate sobre la superinteligencia no debe centrarse únicamente en cuándo alcanzará capacidades superiores a las humanas, sino en cómo será distribuida y quién podrá utilizarla. Según explicó, una inteligencia artificial avanzada podría ayudar a crear empresas, acelerar investigaciones científicas, mejorar la educación y desarrollar soluciones en áreas como la medicina.“La pregunta definitoria de nuestra era no es si existirá la superinteligencia, sino quién tendrá acceso a ella”, expresó el empresario.El CEO de Meta, Mark Zuckerberg, durante su discurso en el evento Meta Connect en la sede de la compañía en Menlo Park, California (REUTERS/Carlos Barria/Archivo)El dirigente tecnológico planteó que existen dos caminos posibles para el desarrollo de esta tecnología: uno en el que quede restringida a un pequeño grupo de instituciones y otro en el que funcione como una herramienta al alcance de individuos y comunidades.PUBLICIDADEn su análisis, Zuckerberg cuestionó las advertencias más pesimistas sobre la inteligencia artificial, especialmente aquellas que anticipan una sustitución masiva de trabajadores o una pérdida del rol de las personas en la sociedad. El fundador de Meta afirmó que no comprende por qué quienes consideran que la IA podría generar consecuencias negativas están impulsando su creación.“No entiendo por qué alguien que cree que la IA eliminará la mayoría de los trabajos y gran parte de la relevancia de la humanidad se apresuraría a construir ese futuro”, señaló.PUBLICIDADEl empresario defendió que la principal función de la superinteligencia será ampliar las capacidades humanas y favorecer nuevos descubrimientos, más que reemplazar actividades realizadas por personas.“La invención, no la automatización, será la mayor contribución de la superinteligencia”, afirmó.El avance de la inteligencia artificial abre debates sobre su impacto en la sociedad, el trabajo y los derechos de las personas.Como ejemplo, mencionó que estos sistemas podrían ayudar a descubrir nuevos tratamientos médicos, encontrar soluciones para problemas científicos y facilitar que más personas creen negocios sin depender de grandes cantidades de capital.PUBLICIDADSobre el impacto laboral, Zuckerberg sostuvo que el resultado dependerá del uso que se haga de la inteligencia artificial. Según su planteamiento, una aplicación centrada exclusivamente en automatizar tareas podría afectar negativamente al mercado de trabajo, mientras que una orientada a aumentar las capacidades de los trabajadores podría generar nuevas oportunidades.“Si la superinteligencia está ampliamente distribuida, entonces creo que veremos más empleos en el futuro, no menos”, escribió.Otro de los ejes de su postura es el rechazo a que un reducido grupo de expertos determine qué objetivos debe perseguir la inteligencia artificial para toda la sociedad. Zuckerberg argumentó que las personas tienen diferentes valores y prioridades, por lo que no existe una única definición sobre qué representa el mejor resultado para todos.PUBLICIDADMark Zuckerberg presenta la visión de Meta sobre el desarrollo tecnológico durante el evento Meta Connect (REUTERS/Manuel Orbegozo/Archivo)También advirtió sobre los riesgos de una concentración excesiva de estas herramientas. A su juicio, si solo unas pocas organizaciones controlaran sistemas de superinteligencia, podrían acumular una influencia demasiado amplia sobre sectores como la economía, la ciencia y la política.Para ilustrar ese punto, comparó el acceso a la inteligencia artificial con el acceso a un abogado avanzado: si una sola persona tuviera una herramienta superior para defender sus intereses, tendría una ventaja injusta; pero si todos pudieran utilizarla, el sistema sería más equilibrado.PUBLICIDADZuckerberg reconoció que existen riesgos que requieren controles y cooperación entre gobiernos, empresas e instituciones, especialmente en ámbitos como la ciberseguridad y los posibles usos biológicos de la tecnología.El empresario señaló que Meta seguirá trabajando en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial bajo una visión basada en el acceso individual, la innovación y la distribución del poder tecnológico. Indicó que estos principios serán la base de la estrategia de la compañía frente al avance de la superinteligencia.PUBLICIDAD