Medio ambiente

Entrevista

El decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes reclama un Pacto de Estado frente a incendios y denuncia que con frecuencia, los planes de actuaci�n municipal obligatorios no se cumplen en Espa�a: "Es algo que nos va a acabar trayendo una tragedia mayor que la de Almer�a" Vista de la humareda del incendio en la localidad de Sotillo de la Adrada (�vila)EFEActualizado Domingo,

julio

01:13La encadenaci�n de graves incendios forestales que mantienen en vilo a Espa�a no ha sido una sorpresa para Eduardo Tolosana, decano del Colegio Oficial de Ingenieros de Montes: "No me sorprende en absoluto porque se ha juntado un inicio de primavera muy lluvioso con una sequ�a prolongada y olas de calor muy tempranas. La lluvia ha desarrollado mucho la vegetaci�n, sobre todo la vegetaci�n fina, que es muy peligrosa para la propagaci�n del fuego. Es el c�ctel para que cuando se produzca cualquier foco de ignici�n, se propague muy r�pidamente. Y si el viento ayuda, como desgraciadamente est� pasando en la zona centro, no puedo ser nada optimista", cuenta este experto en incendios durante una entrevista telef�nica.�C�mo valora la crisis que estamos viviendo a nivel nacional, con incendios simult�neos tan graves como el de La Mierla, en la Sierra Norte de Guadalajara, o los de �vila y Madrid? Yo creo que no somos conscientes de lo que est� pasando. Los pol�ticos y las personas que tienen la posibilidad de tomar decisiones no est�n reaccionando a la nueva situaci�n que vivimos, y que ha venido para quedarse, por lo menos a corto y medio plazo. Tenemos incendios incontrolables, fuera de la capacidad de extinci�n que son aut�nticos monstruos, y que est�n afectando cada vez m�s a la interfaz urbano-forestal, que es esa zona en que se mezclan los montes y los campos abandonados con las edificaciones, los n�cleos de poblaci�n y las urbanizaciones.�Qu� deben hacer los pol�ticos en su opini�n? �C�mo tendr�an que reaccionar?No puede ser que se siga invirtiendo el doble en extinci�n que en prevenci�n. Por supuesto, hay que invertir en extinci�n, pero habr�a que multiplicar por 10 probablemente lo que se est� destinando a prevenci�n. Es verdad que no puedes hacer actuaciones preventivas en toda la superficie forestal, que en Espa�a ocupa el 56% de todo el pa�s. Adem�s, el 72% de ese 56% de superficie forestal es propiedad particular, sobre todo en el norte pero tambi�n en Catalu�a y en Castilla y Le�n. No podemos obligar a esos propietarios a tomar medidas pero existen programas de simulaci�n basados en inteligencia artificial que permiten escoger las zonas estrat�gicas de gesti�n. Se trata de las zonas donde la prevenci�n es m�s eficiente porque genera ventanas de oportunidad para el dispositivo de extinci�n. Si t� sabes que hay una zona por donde es probable que pasen las trayectorias de incendios potenciales y que adem�s, es accesible para el operativo de extinci�n, y esa zona la mantienes bien, limpia de matorral y con una distancia entre los �rboles, te genera una ventana de oportunidad para cuando llegue el incendio a esa zona. Sin embargo, para actuar en un porcentaje peque�o, de entre el 5 y el 10% de superficie que sean zonas estrat�gicas de gesti�n, har�a falta multiplicar por 10 la inversi�n actual en prevenci�nMe dec�a que no le ha sorprendido esta oleada de incendios, pero en otros a�os, como 2022, tambi�n se acumul� mucho combustible en los bosques e hizo mucho calor. Y aunque hubo muchos incendios, la situaci�n no fue tan cr�tica como ahora. Cada a�o, las circunstancias meteorol�gicas son completamente distintas al a�o anterior. Por ejemplo, en 2025 tuvimos una borrasca anclada en Portugal que mandaba vientos del sur muy secos, y tuvimos tres o cuatro olas de calor seguidas a final de julio y principio de agosto, as� que la explosi�n de incendios se produjo en las primeras semanas de agosto. Este a�o tenemos otra circunstancia muy distinta, que ha sido una sequ�a muy intensa al final de la primavera seguida de olas de calor que han empezado en junio y que tambi�n han sido continuadas. Y ha habido a�os malos como 2022, en el que se dieron otras circunstancias meteorol�gicas. Puede ser que el a�o que viene sea bueno en incendios o que incluso los pr�ximos tres a�os sean aceptables, es decir, que se mantengan en un nivel normal, pero el cambio clim�tico, junto con el abandono rural, nos van a traer a�os iguales o peores que los que hemos vivido. Y por eso hay que reaccionar. Hace falta un aut�ntico pacto de Estado contra los incendios. No me refiero a un pacto de Estado frente a la emergencia clim�tica, que tambi�n hace falta pero tiene otros plazos y medidas, como la descarbonizaci�n, que me parecen fenomenal, pero el cambio clim�tico ya est� aqu� y no se va a resolver en unas pocas d�cadas. Entre tanto, tenemos una aut�ntica emergencia socioambiental, que son los incendios forestales, y eso que todav�a no hemos tenido sesenta y tantos muertos como en Portugal [en 2017]. �Qu� debe incluir ese Pacto de Estado frente a los incendios?Yo dir�a que tiene que tocar tres patas fundamentales. La primera es la prevenci�n, de la que ya hemos hablado; la segunda, la autoprotecci�n. Las personas no son conscientes del riesgo que corren, y ahora est�n empezando a verlo: se les est�n quemando casas, han muerto 13 personas en el incendio de Almer�a, se est�n destruyendo campos, instalaciones y viviendas. Adem�s, por obligaci�n legal hay unos planes de actuaci�n municipal que son obligatorios desde hace m�s de 20 a�os y las urbanizaciones y los n�cleos aislados tienen que tener planes de autoprotecci�n por obligaci�n legal desde 2013. Esto significa que debe haber franjas desbrozadas alrededor de las edificaciones, rutas de evacuaci�n, hidrantes para toma de agua e instrucciones a la poblaci�n para que, en caso de emergencia, sepan qu� hay que hacer, cu�les son las rutas m�s seguras, etc.Esos planes se redactan, pero muchas veces no se cumplen, porque no hay dinero, porque hay otras prioridades o porque la gente no es consciente. Antes, alrededor de los pueblos e incluso de las urbanizaciones, hab�a con frecuencia terrenos cultivados, olivares, vi�as... o se pastaba. Pero como eso se est� abandonando, ahora hay matorral y �rboles casi tocando las fachadas. Y esto es lo que nos va a acabar trayendo una tragedia incluso por encima de lo que hemos vivido en Almer�a.�Cu�l es la tercera pata del Pacto de Estado que propone, adem�s de la prevenci�n y la autoprotecci�n?Fomentar la gesti�n activa y rentable. Hay que ayudar fiscal y t�cnicamente a esos propietarios particulares, que son los due�os del 72% de la superficie de montes, para que puedan hacer esa gesti�n que produce tres beneficios. En primer lugar, reduce el riesgo de incendios: si seleccionamos y cortamos madera, no de una forma indiscriminada sino sostenible, aclarando las plantaciones o las masas forestales, se reduce la carga de combustible y, por tanto, el riesgo de que los incendios se conviertan en incontrolables. Adem�s, obtenemos materias primas renovables y sostenibles para la bioeconom�a porque una de las cosas que se est� viendo, y que tambi�n tiene relaci�n con el cambio clim�tico, es que el sector de la construcci�n va a potenciar la edificaci�n con madera. Hay todo un movimiento para reducir la huella de carbono de este sector, que es brutal. Otra ventaja es que como no hay personal, cada vez se va a tener que hacer m�s prefabricaci�n. Y la madera es muy buena para preparar elementos que solo haya que colocar, en vez de construir ladrillo tras ladrillo.�Por qu� cuesta tanto apagar estos incendios?En primer lugar, por la gran acumulaci�n de combustible y por el abandono rural. Es una paradoja; cada vez tenemos m�s superficie forestal porque el matorral y el arbolado van ocupando antiguos cultivos y pastizales pero si no lo cuidas, concentras material combustible. El segundo factor indudablemente es el cambio clim�tico, que nos est� desestacionalizando. Antes, el periodo de riesgo y las emergencias en la mayor parte de Espa�a eran de junio a septiembre; en el norte hay otros periodos de riesgo a principios de primavera. Pero ahora ya tenemos riesgo desde mayo hasta octubre o incluso noviembre, como ocurri� en Vigo en el a�o 2017 y en Portugal, en octubre. La combinaci�n del cambio clim�tico con esa acumulaci�n de combustible est� produciendo unos incendios que generan tanta energ�a que el agua no llega; se evapora antes de alcanzar las llamas. Le doy un dato de los expertos en temas de energ�a: dicen que para poder usar agua es imposible acercarse a una distancia razonable a los incendios que tienen m�s de 10.000 kilovatios hora por metro de frente. Pues bien, hemos medido incendios con m�s de 100.000 kilovatios hora por metro de frente. Con llamas de 25 o de 30 metros de altura y esas intensidades de energ�a, pr�cticamente solo cabe esperar a que cambien las circunstancias, a que cambie el viento. Por supuesto, los dispositivos de extinci�n no se quedan de brazos cruzados; atacan por los flancos, hacen contrafuegos para que cuando llegue el fuego no se encuentre combustible... pero cada vez hay que alejarse m�s porque son m�s veloces e intensos. Y esto lleva a que en lugar de apagarse en dos o tres d�as como mucho, como pasaba hace una d�cada o dos, duran una semana porque no has podido controlarlo f�sicamente, a pesar de lo profesional que es el dispositivo y la gran cantidad de medios que tiene. Otro problema es la simultaneidad. Hicimos unas jornadas sobre incendios en mayo y tuvimos a gente de Extremadura, de Galicia y de Castilla y Le�n que nos contaron que ten�an que hacer triajes. Si tienes ocho incendios simult�neos, ven cu�l amenaza n�cleos habitados y act�an en ese, y otro que est� m�s alejado de urbanizaciones dejan que arda porque no tienen capacidad.�Qu� se puede hacer ahora para prevenir incendios el resto del verano?Yo creo que ya se se est� haciendo, esa pol�tica de implicar a la Guardia Civil, a la Unidad Militar de Emergencias, a los dispositivos de comunidades aut�nomas lim�trofes y actuar muy r�pido con la poblaci�n, enviando mensajes ES-Alert, y yendo casa por casa evacuando o dando �rdenes de confinamiento es lo correcto, aunque no est� libre de riesgo. Porque al final no somos infalibles y estamos ante unos incendios que son aut�nticos monstruos. La ley lo dice con claridad. El dispositivo de extinci�n debe proteger en primer lugar las vidas, en segundo lugar los bienes y en tercer lugar el medio natural. Creo que se ha reaccionado as� en parte por lo que pas� con la dana de Valencia, se han aprendido lecciones.