EditorialCarretera afectada junto al Valle del Ti�tar (�vila).Europa PressActualizado Lunes,

julio

00:00Audio generado con IALos grandes incendios que han llevado a declarar la emergencia nacional en Madrid, �vila y Toledo, y que han coincidido este fin de semana con otros dos en Castell�n y Valencia, demuestran que Espa�a se enfrenta a una amenaza estructural, que obliga a actuar al m�ximo nivel y con todos los recursos de los que debe disponer un Estado moderno. Los da�os han sido inmensos: el fuego de �vila es ya el mayor de la historia de nuestro pa�s, con m�s de 50.000 hect�reas arrasadas, mientras que el de Madrid ha calcinado otras 25.000 hect�reas y el de Valencia se cobr� una v�ctima mortal el s�bado. Casi 170.000 personas han sido confinadas o evacuadas en todas las �reas damnificadas. Madrid y �vila, donde se han perdido numerosas propiedades y negocios, ser�n ma�ana declaradas zonas gravemente afectadas.Como relatan los efectivos que est�n combatiendo las llamas, nunca se hab�an enfrentado a una emergencia de tal magnitud, con incendios que en sus momentos de m�xima intensidad son imposibles de extinguir y con miles de personas en peligro ante su r�pido avance. La labor est� siendo herc�lea y ha logrado proteger del fuego a numerosos afectados. Sin embargo, la excepcional magnitud de la cat�strofe no impide constatar que los incendios extremos son ya una realidad a la que Espa�a est� cada vez m�s expuesta, como han advertido los expertos y se ha constatado durante los �ltimos veranos.Las declaraciones de ayer del Rey Felipe VI, que llam� a la �unidad� de los espa�oles y pidi� a los responsables pol�ticos �dar certeza de que se est�n empleando todos los medios posibles� para luchar contra la emergencia, corroboran que los incendios son un problema de Estado y que requieren una respuesta a la altura del desaf�o t�cnico, social y pol�tico que representan.La informaci�n que revelamos hoy sobre el malogrado plan del Gobierno para modernizar sus hidroaviones es reveladora: en 2022 consideraba �urgente� e �imperativo� renovar su flota de hidroaviones, pero cuatro a�os despu�s ha tenido que cancelar el contrato, debido a problemas en la licitaci�n, sin haber cumplido ese objetivo. Portugal, Grecia e Italia est�n ayudando con 176 efectivos, 41 veh�culos y cuatro aviones, y Turqu�a enviar� otros dos aviones. Esta clase de colaboraci�n es necesaria y normal, pero no puede servir de excusa para que Espa�a carezca de los medios que necesita ante una emergencia.El clima est� cambiando con rapidez y los pa�ses mediterr�neos son especialmente vulnerables a esta transformaci�n, lo que nos obliga a estar prevenidos ante una nueva clase de incendios hasta hace poco desconocidos. Para ello es preciso actuar en varios frentes, desde la gesti�n del suelo hasta el uso de tecnolog�a puntera, lo que solo podr� lograrse con un liderazgo eficaz del Estado y la cooperaci�n leal entre todos los niveles de la Administraci�n.