EditorialLos ciudadanos exigen eficacia, y m�s a�n en situaciones de crisisEsfuerzos por contener el fuego en Cebreros (�vila).AFPActualizado Viernes,

julio

23:59Audio generado con IALos incendios que est�n arrasando miles de hect�reas en la Comunidad de Madrid y �vila han afectado ya al cierre de esta edici�n a al menos 60.000 personas, entre evacuaciones y confinamientos, y han vuelto a demostrar el inmenso da�o que son capaces de causar esta clase de fen�menos, cada vez m�s frecuentes y dif�ciles de controlar a causa del cambio clim�tico. En medio de una cat�strofe con consecuencias a�n imprevisibles, esta vez ha funcionado la cooperaci�n institucional, pese a algunas salidas de tono. La Comunidad de Madrid acert� al pedir la declaraci�n de emergencia nacional, y el Gobierno central respondi� con rapidez, como correspond�a. Desminti� as� a su propio delegado en Madrid, que se apresur� al criticar la petici�n en un conato sectario.La desconfianza entre el Gobierno y las comunidades aut�nomas que se instal� en la pandemia y la funesta gesti�n de la dana son episodios que interpelan a todas las instituciones y obligan a aprender de los errores. El acierto con que se ha llevado hasta el momento esta situaci�n transmite una idea de Espa�a como un Estado auton�mico capaz de responder al m�s alto nivel ante una cat�strofe que sin duda lo exige.El incendio cobr� ayer una intensidad tal que hac�a imposible extinguirlo, lo que obliga a desplegar toda la capacidad del Estado y a cooperar entre administraciones para proteger a la poblaci�n, dar la mejor soluci�n a quienes tengan que abandonar sus casas y contener la extensi�n del fuego en lo posible. Esa respuesta, sin embargo, no ha sido habitual en nuestro pa�s: es la primera vez que se declara la emergencia nacional por un incendio, y la segunda en total, tras el apag�n de 2025.Desde este peri�dico siempre hemos defendido que, ante una cat�strofe de esta magnitud, lo razonable es que la competencia corresponda de manera natural al Gobierno central, que es el �nico que tiene la visi�n de todos recursos disponibles, como la UME, y que puede ejercer como interlocutor con la UE para activar el mecanismo de emergencia comunitario, como ayer se hizo.Las condiciones de temperatura y sequedad extremas propician que los incendios se extiendan con rapidez y no sea posible apagarlos cuando est�n en su momento culminante. Por eso es necesario actuar tambi�n antes de que se produzcan, reforzando significativamente la gesti�n del monte e intentando evitar imprudencias como el uso indebido de maquinaria pesada, que ha podido estar detr�s del incendio de �vila.La prevenci�n integral requiere tambi�n del acuerdo entre administraciones, por lo que la solicitud de D�az Ayuso y la reacci�n de Grande-Marlaska al tomar el mando representan un paso importante hacia una colaboraci�n que deber�a convertirse en la norma. Los ciudadanos exigen eficacia, y m�s a�n en situaciones de crisis.