El sabor de La Matanza puede resumirse en chocolate amargo, frutos rojos y un poco de malbec, o al menos así lo creen los estudiantes de la Escuela Técnica Nro 14 de González Catán que crearon un alfajor llamado “El Matancero”.El gentilicio “matancero” surgió en 1536, cuando el territorio que hoy es La Matanza, era habitado por pueblos indígenas que los españoles nombraron “magdalenitas” o “matanceros”. Esta última es una palabra que casi 500 años después sigue identificando a las personas que viven en el distrito bonaerense de zona oeste.Los alumnos de la Escuela Técnica Nro 14 del 2025 debían conseguir su Tecnicatura en Tecnología de Alimentos. Para hacerlo tenían que terminar el trabajo de la materia Prácticas Profesionalizantes, “un puente entre la escuela y el mundo productivo”. Fue así que decidieron crear el alfajor “Matancero”.“Los estudiantes hicieron una investigación basada en encuestas y combinación de sabores, y concluyeron que la mejor idea era crear un producto con características gourmet –explica Carolina Calbo, profesora de Prácticas Profesionalizantes– El alfajor está hecho con chocolate amargo, ganache de chocolate, corazón de frutos rojos y una reducción de vino Malbec”.El proceso de creación los obligó a hacer el estudio de la trazabilidad, controles de calidad, análisis microbiológicos y la elección estratégica de ingredientes. Nada de eso hubiera sido posible si no hubieran aplicado sus conocimientos de química, matemática y emprendimientos productivos.“Durante el proceso, hemos tenido diversos problemas, pero el principal es que no tenemos una planta productiva para trabajar, a pesar de que hay un proyecto para crearla desde el 2023 –explica Facundo Pajón, profesor y coordinador en la Prácticas– Entonces debemos utilizar el laboratorio de Química, un gran inconveniente ya que nuestros tiempos son más limitados”.Además de los inconvenientes que la variación de los precios de los insumos puede conllevar, el no tener un lugar que se denomina PUPA (Pequeña Unidad Productora de Alimentos), no le permite a la escuela avanzar con el patentamiento de la marca: “Tenemos el espacio físico, solo hay que adecuar el piso, las escaleras, los azulejos, las mesas, el cielo raso, las instalaciones básicas de gas, electricidad y desagües”.El proyecto del alfajor es de propiedad de la institución, entonces su evolución depende de ella y de las camadas de estudiantes que se comprometan con mejorarlo: “Ahora estamos en el proceso del ‘pasaje de posta’ del alfajor para los nuevos estudiantes –dice Calbo– Nuestro objetivo es que logre se autosustentable y nos genere ingresos para financiar los proyectos de la escuela”.El “Matancero” no es únicamente un proyecto estudiantil. Tampoco es solamente un emprendimiento gastronómico. Y mucho menos se reduce a una buena calificación escolar: “El alfajor matancero es la muestra de que en La Matanza, a pesar de lo que la gente dice, suceden cosas buenas. Los matanceros somos capaces de mucho más de lo que aparece en las noticias”, concluye Pajón con seguridad.
"Matancero", el alfajor preferido que nació en un trabajo práctico de un colegio
Está hecho de chocolate amargo, ganache de chocolate, corazón de frutos rojos y malbec.Estudiantes de la Técnica 14 de Catán hicieron encuestas para conocer el gusto elegido.















