Obradores de municipios de gran tradición como Antequera o Estepa abren camino más allá de lo clásico y elaboran dulces navideños veganos, halal o sin azúcar
Hace un par de años que un buen cliente de Barcelona lo había pedido. Violeta Rivas y su marido, Juan Manuel Aguilera, le dieron vueltas y más vueltas, hasta que se lanzaron. Probaron con la masa, variaron ingredientes y, finalmente, dieron con la receta. Así ha nacido esta temporada el mantecado de vino dulce moscatel, cuyo sabor se a...
cerca al rosco de vino clásico, pero con otra textura y el aroma de la variedad de uva más dulce de Málaga. El resto lo ponen canela, clavo, almendras y azúcar. “Es una pasada”, dice Rivas, orgullosa de la creación que se ha convertido en un éxito para su empresa, Delicias de Antequera, fundada por esta pareja hace ya 27 años.
El corazón de Andalucía es el principal productor de mantecados y polvorones de la comunidad. Municipios como Antequera, Estepa, Osuna y Rute se disputan la producción, rivalizan con la calidad y barren para casa a la hora de destacar cuáles son los que arrastran mayor tradición. En los últimos tiempos buscan, además, un punto de originalidad a sus catálogos, que siempre han estado marcados por productos clásicos como los mantecados de canela o los polvorones de almendra. Nuevos sabores, más variedad de ingredientes, diversidad en las harinas o elaboraciones halal son algunas de las propuestas, como las que son aptas para veganos —la mayoría simplemente cambiando la grasa de cerdo por el aceite de oliva— o los que se fabrican sin azúcar añadido.






