Escaparate de la pastelería el Copo de Nieve, en Reinosa. EFE/Eva García.

Santander (EFE).- El roscón de reyes, uno de los productos estrella de las fechas navideñas, toma nuevas formas, sabores y rellenos sin dejar de lado los clásicos, como el seco, el de nata o el de crema.

En el Obrador De Rosa, en Liencres (Santa Cruz de Bezana), Rosa y su familia comienzan la temporada de roscones desde mediados de diciembre, según explica a EFE Eloy, su hijo, y no paran de venderlos hasta mediados de enero.

Esta pastelería familiar ha quedado tercera en el concurso regional de este producto que endulza la última fecha de la Navidad, aunque el año pasado se llevaron el primer puesto, consolidándose como uno de los favoritos.

En los días previos a la Navidad los que más se producen y venden son los de tarta de queso y turrón, originales de Rosa, que solo ofrecen hasta el 31 de diciembre porque luego se centran en la elaboración de los más clásicos: de nata, de trufa y el normal.