Anís, canela y clavos de olor son tres ingredientes característicos de esta receta, muy típica de Cádiz en esta época del año

Hay muchos roscos típicos de Semana Santa por toda la geografía española; muchos son fritos, pero los que nos ocupan, roscos o rosquetes de Semana Santa, son típicos de Cádiz y se hornean. ¿Son saludables por ello? Mira, no, porque el azúcar y la harina blanca no te los quita nadie, por mucho que lleven algo menos de grasa que los roscos fritos. Pero, repámpanos, que la Semana Santa solo es una vez al año.

Esta receta está aromatizada con clavos de olor, un aroma intenso que personalmente me recuerda a los navideños alfajores de Medina Sidonia, pero que no goza del favor de todo el mundo. Si no te entusiasma el clavo, hay muchas fórmulas sin él pero con limón; sustituye los clavos de la receta por la ralladura de dos limones.

Estos rosquetes tienen un riquísimo sabor gracias a los aromas de su masa y quedan crujientillos, de modo que, ojo, porque como todo dulce crujiente, tienen un puntillo adictivo. Se conservan como galletas, mejor en una caja metálica, pero no te durarán mucho.

Dificultad: La paciencia de formar los rosquetes de uno en uno, pero si dejas el móvil en otra habitación un rato, tú puedes