El mercado de trabajo español ha vivido muchos cambios en las últimas dos décadas, pero uno de los más inesperados se centra en la cúspide de la pirámide profesional: la cifra de profesionales en puestos directivos se ha reducido un 39,7% respecto a los niveles previos a la Gran Recesión, más del doble que la media de la UE, donde también se ha registrado el declive de los puestos de liderazgo entre las empresas supervivientes a la Gran Recesión.Tras este sorprendente dato confluyen causas económicas, pero también estadísticas. El concepto de "manager" que usaban las estadísticas europeas cambió en 2011 y eso provocó un salto en la serie que, si bien afectó a los Veintisiete, tuvo un efecto más claro en países como Grecia, Italia y, cómo no, España. En pocas palabras, los que antes se consideraban jefes ya no lo eran.
El año 2023 cerró con 942.200 ocupados españoles que se pueden calificar como "jefes" o "managers", según Eurostat. Es decir, responsables de planificar, dirigir, coordinar y evaluar las actividades generales de las empresas, administraciones y otras organizaciones, o de las unidades y departamentos dentro de ellas. Es la cifra más alta desde 2010 y supone un incremento del 25,6% desde el mínimo de la serie histórica que se dio en 2016, con solo 750.000 profesionales en puestos de responsabilidad.














