La tasa de ninis españoles, jóvenes de entre 15 y 29 años, que ni estudian ni trabajan, cayó al 11,5% en 2025, su nivel más bajo desde que existen registros europeos (2002).
Dos factores explican la mejora: la caída del paro juvenil, que ronda el 24% frente al 50% de la crisis, y el desplome del abandono escolar, del 32% al 12,8%. La reforma laboral también ha reducido la temporalidad juvenil del 55% al 34%.
Pero no es todo oro lo que reluce. Los sindicatos advierten de que el dato esconde otra realidad llamativa: los sisis, jóvenes que trabajan y estudian a la vez, ya son 1,1 millones, un 33% de los ocupados de su franja de edad. Muchos lo hacen por necesidad, empujados por el encarecimiento de la vivienda y la precariedad.
¿Qué queda por hacer? España sigue lejos de los mejores de Europa: Países Bajos (5,3%), Suecia (5,9%) o Portugal (8%). Y el paro juvenil, pese a la mejora, triplica al del resto de la población.
©Foto: Mònica Torres











