La oportunidad de encontrar empleo después de los 45 años se ha convertido en uno de los grandes desafíos del mercado laboral en España. Mientras el debate sobre retrasar la edad de jubilación para sostener el sistema de pensiones se encuentra encima de la mesa como algo prioritario, miles de profesionales sénior se encuentran con dificultades para mantenerse activos laboralmente. PublicidadCuentan con experiencia, formación y capacidad de adaptación. Sin embargo, el edadismo cada vez aumenta más y se convierte en una barrera silenciosa que limita el acceso al empleo y frena las oportunidades de promoción de muchos trabajadores. Casos como el de Pilar Silva reflejan esa situación: la Administración pública le permitió prorrogar su actividad laboral, pero cuando se dispuso a promocionar internamente su propósito se vio frenado por una práctica edadista. Así lo ha explicado Pilar a Público: “Muchos hemos preparado la oposición, la hemos aprobado y, al final del proceso, en la toma de posesión, te excluyen por tener 65 años. Me parece absurdo”, lamenta. Combatir la discriminación por edadFrente a esta realidad, iniciativas impulsadas por entidades como la Fundación Más Sénior o el programa Talento 45+ de la Cámara de Comercio de España buscan combatir la discriminación por edad y reivindicar el valor del talento sénior en un entorno económico marcado por la digitalización y la transformación tecnológica. La directora general de la Fundación Más Sénior, Sonia Catalán, advierte de la contradicción que vive actualmente el mercado laboral español: “No tiene sentido retrasar la edad de jubilación y, al mismo tiempo, expulsar del empleo a profesionales mayores de 45 años plenamente preparados”.PublicidadUno de los principales retos pasa por romper la asociación entre edad y obsolescencia. Diversos expertos y organizaciones coinciden en que la transformación digital no debe convertirse en un nuevo factor de exclusión para los trabajadores de mayor edad. Al contrario, defienden que la digitalización debe ser inclusiva y apoyarse también en la experiencia y el criterio profesional acumulado durante décadas.Desde la Fundación Más Sénior insisten en que la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías necesitan una mirada más humana para resultar realmente útiles y éticas. Por ello, impulsar programas de formación continua y reciclaje profesional se vuelven imprescindibles a la hora de mantener la empleabilidad a partir de los 45 o 50 años. La capacitación digital aparece, así como una de las herramientas clave para afrontar una nueva etapa profesional.En este contexto uno de los aspectos que más peso está ganando en las empresas en la actualidad es el valor de los equipos intergeneracionales. Lejos de enfrentar generaciones, cada vez más organizaciones defienden modelos donde conviven experiencia y nuevas competencias digitales. La combinación de perfiles sénior y jóvenes mejora la toma de decisiones, aporta estabilidad y favorece entornos laborales más resilientes e innovadores.PublicidadPese a ello las dificultades se vuelven especialmente notables en el caso de las mujeres mayores de 45 años, uno de los colectivos con mayores tasas de desempleo de larga duración. Ante esta situación, distintas administraciones públicas estudian fórmulas de incentivos a la contratación y programas específicos de inserción laboral dirigidos al talento sénior femenino.El debate sobre el empleo sénior y la necesidad de combatir la discriminación por cuestión de edad se ha tratado recientemente en jornadas y convenciones en contra del edadismo. Una de ellas es El poder de reinventarse, celebrada en Cádiz dentro del programa Talento 45+. Este tipo de encuentros son más necesarios que nunca para tratar la importancia de la adaptación constante en el ámbito digital y el valor estratégico desde la experiencia profesional, ya que la sociedad de hoy está cada vez más envejecida. En este sentido, mujeres como la actriz Teté Delgado se suman a las reivindicaciones para defender la reinvención profesional y la necesidad de no renunciar a nuevas oportunidades laborales a cualquier edad.
La gran contradicción del empleo en España: retrasar la jubilación, pero expulsar a los sénior
La experiencia aporta criterio, estabilidad y conocimiento, mientras que las nuevas generaciones incorporan habilidades digitales y nuevas perspectivas
















