La jubilación anticipada es una opción atractiva para todos los trabajadores porque contempla menos tiempo de trabajo y la retirada del mundo profesional antes de lo esperado. Pero no todas las personas pueden acogerse a este tipo de jubilación porque obliga a cumplir una serie de requisitos. Esto sucede con la jubilación anticipada voluntaria, aquella que permite a los trabajadores adelantar su jubilación hasta dos años por su expresa voluntad. Por lo tanto, en el mejor de los casos, y gracias a esta modalidad de jubilación anticipada, habrá trabajadores que puedan jubilarse a los 63 años de edad. Pero tendrán que cumplir ciertos requisitos.
La Ley General de la Seguridad Social recoge en su artículo 208 (puede consultarlo en este enlace) los tres requisitos para jubilarse de forma anticipada voluntaria:
Acreditar una cotización de al menos 35 años. Para el cómputo se tendrá en cuenta un año de todos los periodos por servicio militar obligatorio, prestación social sustitutoria o servicio social femenino obligatorio.
Tener derecho a una pensión superior a la cuantía mínima de la pensión que le corresponda por su situación familiar.
Tener una edad que sea inferior en un máximo de dos años a la edad ordinaria de jubilación.






