Un escenario de creciente digitalización de las empresas como el actual conlleva que los empleadores dispongan de las herramientas para recopilar cada vez más datos claros y objetivos sobre el desempeño y productividad de sus plantillas. Pero esto no redunda en beneficio de aquellos trabajadores que mejor lo hacen. Según un estudio de Adecco, solo el 20% de los directivos españoles tienen en cuenta la información de la que dispone (lo que llama "datos de talento") para promocionar a sus empleados. Un dato que sitúa a nuestro país en el furgón de cola de la meritocracia profesional.El análisis, realizado entre 2.000 "líderes de alta dirección" de empresas de 13 países, revela que solo Italia recoge un peor resultado en esta variable (un 19%) que España, que se ubica en las antípodas de países como Suiza, que alcanza el 42%, Canadá el 41% y Bélgica el 40%.
Por datos de talento, Adecco se refiere a la información que la empresa "ya tiene o puede medir" sobre sus propios equipos para saber qué capacidades existen, qué perfiles "pueden crecer" dentro de la organización, qué necesidades de formación hay y qué "oportunidades internas" se pueden abrir.
El informe plantea una paradoja, ya que desde hace lustros, los datos son el combustible de la transformación digital de las empresas, un tránsito que gracias a la nueva generación de inteligencia artificial puede alcanzar una velocidad inédita. Y una gran mayoría de estas métricas proceden del trabajo de los propios asalariados y se utilizan para dirigir sus tareas. Una "algoritmización" del empleo que, según datos de la OCDE afecta al 78% de las empresas españolas pero que no sirve para premiar a los asalariados.










