Las grandes empresas europeas están cambiando de estrategia al elegir a sus máximos directivos. Frente al modelo dominante basado en fichajes externos de alto perfil, los consejos de administración muestran cada vez más una preferencia por líderes formados dentro de la propia organización. El 45% de los relevos en 2025 se han cubierto con talento interno, según revela Forbes, lo que supone el porcentaje más alto en seis años. En los últimos meses, gigantes como Ikea, Iberdrola, Unilever, Novo Nordisk, Nestlé, Stellantis y Renault han apostado por perfiles que conocen a fondo la cultura corporativa y cuentan con legitimidad ante los equipos, considerando que esa cercanía aporta solidez ante desafíos regulatorios y tensiones internas.

Uno de los argumentos más repetidos a la hora de nombrar consejeros delegados formados en casa es su capacidad para actuar con rapidez y ejecutar cambios sin generar fricciones. Ángel Izquierdo, director de Organization & Workforce Transformation en la consultora EY, lo resume así: “Los candidatos internos se perciben como una apuesta de menor riesgo: son conocidos por los stakeholders, comprenden el negocio y la cultura corporativa y poseen la memoria sobre lo que ha funcionado y lo que no. Todo ello reduce la curva de aprendizaje y el riesgo de desalineación cultural”.