Un escenario de creciente digitalización de las empresas como el actual conlleva que los empleadores dispongan de las herramientas para recopilar cada vez más datos claros y objetivos sobre el desempeño y productividad de sus plantillas. Pero esto no redunda en beneficio de aquellos trabajadores que mejor lo hacen. Según un estudio de Adecco, solo el 20% de los directivos españoles tienen en cuenta la información de la que dispone (lo que llama "datos de talento") para promocionar a sus empleados. Un dato que sitúa a nuestro país en el furgón de cola de la meritocracia profesional.