Con la mayoría de los comercios y los bancos cerrados por la avalancha de inmigrantes, la población autóctona acusa problemas de desabastecimiento y problemas con los servicios públicos básicos

Juan Jesús Vivas asegura que 1.500 personas han entrado a la ciudad en la última semana, una cifra equivalente a casi el 2% de su población.

La nueva petición se enmarca en la normativa de seguridad nacional y no en la de protección civil tras el rechazo de Marlaska