Natalia Loizaga
Ceuta
Actualizado a las 17:52h.
Son pocos los que, tras la ola migratoria que ha invadido Ceuta, se atreven a abrir sus comercios. La ciudad es casi fantasma en muchos aspectos, pues apenas hay vecinos y prácticamente todas la persianas están bajadas. Conseguir comida y agua es tarea compleja. Pero ... en medio de la suerte de desierto en la que se ha convertido la ciudad han aparecido quienes quieren ayudar a los que claman tener hambre y sed.
Marruecos










