En el recinto ferial de Ceuta no se escucha este s�bado m�s que el sonido de las gr�as y los operarios que desmontan casetas y atracciones que nadie ha pisado. Farolillos a estrenar e hileras de bombillas que no se han llegado a encender caen al suelo y la portada espera turno para ser enviada, por piezas, a un almac�n municipal.Este s�bado deb�an arrancar las fiestas patronales de Ceuta, en honor a la Virgen de �frica, pero en la explanada junto al Paseo de la Marina Espa�ola no hay bullicio. Solo silencio y caras largas.La crisis migratoria que, desde hace d�as, sufre la ciudad aut�noma, la m�s grave de su historia reciente -m�s de 60.000 personas han atravesado la frontera por tierra y por mar-, no solo la ha sumido en el caos y ha forzado un confinamiento de 24 horas de su poblaci�n. Adem�s, ha obligado a suspender las fiestas, algo in�dito, y ha dejado, como consecuencia, sin trabajo a varios centenares de feriantes llegados desde la Pen�nsula Ib�rica con sus familias y que, por si fuera poco, han quedado literalmente atrapados por la emergencia.Francisco Mart�nez ten�a a punto su atracci�n, una de las m�s populares, para que este s�bado, como los �ltimos 25 a�os en los que no ha faltado a las fiestas ceut�es, arrancara la diversi�n y empezara a hacer caja. Solo el transporte y las tasas municipales le han costado a este veterano empresario alrededor de 6.000 euros que no sabe, dice, si va a recuperar.La factura que ya ha tenido que pagar Christopher, otro feriante de los que no faltan por estas fechas en Ceuta, es bastante m�s abultada. Ha tra�do seis atracciones y solo el traslado, el montaje y las tasas le han supuesto un desembolso de cerca de 45.000 euros. Y unos 10.000 euros ha pagado David por instalar La C�rcel en su segundo a�o en la feria, aunque su familia, aclara, lleva 30 a�os viniendo.Con todo, coinciden los tres, el dinero que han perdido y el que no van a ingresar no es lo peor de todo lo que est�n viviendo desde hace unos d�as. No hay feria y no hay negocio, eso lo asumen, pero se rebelan ante el que consideran el mayor de los da�os, que no puedan regresar libremente a la Pen�nsula."Estamos secuestrados, literalmente", se queja Francisco. "No podemos abrir nuestras atracciones porque no hay feria y hasta ah� lo podemos entender, pero no que no nos dejen irnos libremente", se�ala este feriante que, pese a sus trienios en el sector, "nunca hab�a visto nada igual".Ya el viernes les comunicaron, a trav�s de la asociaci�n de feriantes, que las fiestas de la VIrgen de �frica no se iban a celebrar este a�o, pero no pueden hacer las maletas, sin m�s, y regresar en alguno de los ferrys que casi cada hora conectan Ceuta con Algeciras."Nos tiene que montar un dispositivo especial la Guardia Civil", explica, con detectores y controles para evitar, entre otras cosas, uno de los temores que tienen los feriantes sin feria de Ceuta en estos d�as, que se les cuele en los camiones de sus atracciones alguno de los chavales que asaltaron la frontera entre el jueves y el viernes y que no han parado de merodear por el recinto ferial, sobre todo por las noches.Hasta el punto de que los feriantes han montado guardia estas �ltimas noches y han ralentizado el desmontaje de sus cacharritos para no cerrar los contenedores y dificultar que se les cuele de poliz�n alguno de los cientos de j�venes que a�n permanec�an ayer en la ciudad pese a los esfuerzos de las fuerzas de seguridad. "No ser�a la primera vez", subraya Francisco, que cuenta c�mo a un compa�ero se le meti� uno en su cami�n y cuando se dio cuenta "estaba muerto".Christopher tambi�n habla de "miedo", el que, adem�s, han pasado, est�n pasando, sus familias desde que se produjo la avalancha de inmigrantes que sumi� a la ciudad en el caos. "Dormimos en caravanas, con mujeres y con ni�os, es como si durmi�ramos en la calle y tenemos miedo", cuenta para a�adir, a continuaci�n, que el cierre de los comercios a cal y canto el viernes les dej� "sin agua ni alimentos" a muchas de las familias que se concentran en una explanada a un centenar de metros del recinto ferial.En lo peor de la crisis, los feriantes han tenido que tirar de solidaridad gremial y compartir una olla de macarrones o las botellas de agua que alg�n puesto de comida ten�a almacenadas para vender en estos d�as que iban a ser de fiesta y han tornado en drama."Jam�s hab�amos pasado por nada igual", dice David mientras supervisa las labores de desmontaje de su atracci�n.En algunos casos, detalla, los feriantes han contactado con familiares al otro lado del Estrecho de Gibraltar para que vinieran a recoger a sus mujeres y a sus hijos.Miedo, incertidumbre, pena... Es lo que prima estos d�as en un recinto ferial concebido como ciudad (ef�mera) para la alegr�a y el jolgorio. Los feriantes se quejan de que, sobre todo, no se les ha informado. Hasta este mismo s�bado nadie les dec�a nada sobre una posible fecha de regreso. A mediod�a, desde la asociaci�n que les representa les informaron de que este domingo empezar�an a llegar los barcos, especiales dadas las dimensiones de algunos de los camiones que transportan las atracciones, en los que podr�an retornar. Pero el regreso no ser� r�pido ni inmediato, sino m�s bien a cuentagotas.De volver el a�o que viene, la mayor�a dice que lo har� pero "con m�s precauciones", con alg�n tipo de garant�a o cl�usula que les cubra en caso de algo tan imprevisto como lo sucedido este a�o, pero que, visto lo visto, aducen, no dudan en que podr�a repetirse en cualquier momento.
Las otras v�ctimas de la crisis migratoria en Ceuta: Un centenar de feriantes "secuestrados" en una feria fantasma
En el recinto ferial de Ceuta no se escucha este s�bado m�s que el sonido de las gr�as y los operarios que desmontan casetas y atracciones que nadie ha pisado. Farolillos a...











