En un país con más de tres millones de empleados públicos, apenas hay 60.000 forestales y bomberos autonómicos y locales.

La respuesta urgente es controlar los incendios y asistir a los afectados, pero después resulta crucial modernizar los métodos de prevención y extinción

Nos adentramos en la era de los fuegos inextinguibles. La severidad de un incendio depende de la estructura del paisaje más que de la composición de la vegetación: ahí, y no sólo…