En un país con más de tres millones de empleados públicos, apenas hay 60.000 forestales y bomberos autonómicos y locales.

La respuesta urgente es controlar los incendios y asistir a los afectados, pero después resulta crucial modernizar los métodos de prevención y extinción

El viento dificulta las tareas de los bomberos y España registra cifras récord de incendios forestales en 2026.