Los pol�ticos tienen una relaci�n curiosa con la presunci�n de inocencia: la invocan como principio sagrado cuando imputan a uno de los suyos y se la niegan al adversario...

El odio de la derecha a Zapatero y la algarabía por su imputación siembran dudas razonables. Pero lo terrible para un Estado de Derecho es ver lo poco que la ciudanía progresista…

Los socialistas cierran filas de manera pública en favor del ex presidente del Gobierno mientras analizan el auto de la Audiencia Nacional y digieren el 'shock' por la noticia.